Destellos en fase de construcción

Merquelanz jugó todo el partido, al igual que Simon, que también debutó en Anduva y se lamentó tras no llegar a un balón ofensivo. /A. G.
Merquelanz jugó todo el partido, al igual que Simon, que también debutó en Anduva y se lamentó tras no llegar a un balón ofensivo. / A. G.

El Mirandés deja detalles del equipo que pretende Andoni Iraola en la única derrota de pretemporada, ante un rival de Primera División

ÁNGEL GARRAZA

El resultado (1-2) no es en este caso lo más significativo cuando el rival es de superior categoría, de Primera División, como lo es el histórico Athletic. Sí las sensaciones y la progresión que muestra un equipo que por las circunstancias se está confeccionando más tarde que en el resto de clubes. Queda mucho por trabajar, también por venir, dado el número actual de efectivos del plantel, pero la imagen que el Mirandés ofreció, principalmente en la segunda mitad ante el bloque bilbaíno, invita al optimismo.

Fue ante la segunda unidad de la escuadra rojiblanca, ayer de verde, pero con suficientes futbolistas en sus filas para optar a jugar cuando arranque la Liga: Núñez, De Marcos, Balenciaga, Beñat, San José, Aduriz...La siguiente cita ya será de verdad, ante el Rayo Vallecano en el primer duelo del campeonato dentro de ocho días.

El conjunto rojillo comenzó con un sistema de 4-4-2, con Matheus y Mario Barco en punta; Guridi y Andrés por dentro en el medio del campo, Álvaro Rey y Merquelanz en las bandas y una línea de cuatro atrás formada por Carlos Julio, Odei, Simon (fue uno de los futbolistas que se llevó más aplausos) y Kijera.

Puede ser, con alguna modificación, el once inicial que comenzará la temporada en Vallecas. Aunque vendrán en próximas fechas más jugadores, apenas queda tiempo para que interioricen todos los conceptos, de ahí que la alineación que puso en liza Iraola ante su exequipo tiene muchas papeletas de ser la que inicie la andadura del Mirandés en Segunda División.

Íñigo Vicente, por ejemplo, acaba de llegar, solo acumula un entrenamiento, si bien todo hace indicar que gozará de muchos minutos en la campaña venidera.

Fue el de ayer un partido de los típicos de pretemporada, con muchos altibajos en el ritmo e intercambios en el dominio de la pelota y con errores en las entregas (uno grosero de Merquelanz propició que Aduriz se quedara solo para que desde la frontal enviara por raso al fondo de la red para hacer el 0-1).

Tuvo más posesión en los primeros 45 minutos el equipo ayer de verde, de superior categoría, aunque el Mirandés gozó de varias oportunidades en el primer periodo gracias a un disparo de Mario Barco después de recibir un pase en profundidad. Estuvo cerca, asimismo, de marcar tras una falta indirecta botada por Merquelanz, que conectó Guridi de cabeza en el segundo palo; el balón se fue al poste.

Por parte visitante, un remate de cabeza de Aduriz y varios pases de Beñat, muy precisos, hacia De Marcos fue lo más destacado que hizo la escuadra de Garitano en los primeros 45 minutos. Un bloque que, se prevé, será el suplente cuando arranque la Liga ante el Barcelona dentro de poco más de una semana.

Iraola introdujo dos cambios en la reanudación; Enric dejó en la caseta a Kijera e Íñigo Vicente entró por Mario Barco. El dibujo, en cambio, apenas varió; Merquelanz, eso sí, se situó más cerca del punta, Matheus y Vicente en la banda izquierda por delante del jugador cedido por el Villarreal.

Al futbolista cedido por la Real le pesó el fallo que originó el tanto de los visitantes y en determinadas fases del duelo no le salió lo que intentaba en cuanto a pases y acciones individuales. Mejoró sus prestaciones en la segunda parte

La segunda mitad empezó con más movimiento: sobre el césped y en el marcador: Núñez puso el 0-2 al rematar de cabeza un saque de esquina en el segundo palo. Fiel a su historia, los jugadores del Athletic hacían siempre daño en jugadas a balón parado.

El partido, al poco de regresar de vestuarios, parecía ya finiquitado, pero los locales no quisieron que así fuera. Varios minutos después, en el 54, Matheus se hizo con el cuero en la frontal, amagó con disparar, dribló a su par y fue cazado dentro del área; el colegiado no lo dudó y señaló la pena máxima. El ariete brasileño pidió el balón y transformó el penalti de forma impecable. 1-2 y, al menos, los rojillos seguían metidos en el encuentro.

Rodrigo, Ernest y Cerrajería fueron entrando a medida que avanzaba el duelo en un segundo acto en el que los de Iraola acabaron mejor que su rival. Las sustituciones reactivaron al equipo y a la grada, que con alguna acción individual se animó. En especial con algunos destellos de Vicente, Merquelanz y Ernest, que se fue en un acción por la banda derecha de dos contrarios, aunque le faltó culminar esa buena jugada

El Mirandés merodeó más el área rival, aunque tampoco se puede decir que creara más ocasiones de peligro para empatar un encuentro que tuvo varias fases; en el principio de la segunda mitad parecía acabado con 0-2 y los últimos 25 minutos contó con más protagonismo de los rojillos.

En definitiva, a nadie se le escapa que queda mucho trabajo por delante (a todos los equipos), que falta un buen número de efectivos por llegar y que habrá que esperar a que se ensamblen todas las piezas, pero la segunda parte alberga esperanzas ante todo lo que va a venir a partir de la próxima semana. El bolo ante un Primera también sirvió para avanzar en la preparación antes de arrancar la Liga contra un rival con aspiraciones de regresar a la elite.