Derribar el muro de Segunda B es el reto

César Caneda presenció desde el antepalco de Anduva el partido disputado el pasado sábado entre el Mirandés y el Oviedo Vetusta. /A. G.
César Caneda presenció desde el antepalco de Anduva el partido disputado el pasado sábado entre el Mirandés y el Oviedo Vetusta. / A. G.

Los rojillos suman otro aliciente más a su cita en Las Gaunas al enfrentarse a un rival que solo encajó 18 tantos en 34 jornadas y en 23, no recibió gol

ÁGNEL GARRAZA

El Mirandés tiene otro reto para la cita de mañana ante la UDLogroñés. Se trata, como ya es sabido, de asegurar prácticamente la segunda plaza si se obtiene un resultado positivo en Las Gaunas; de utilizar este compromiso a modo de preparación para el próximo 'play off' de ascenso ante un rival que, salvo catástrofe, también lo disputará y, además de todo ello, de poner a prueba la personalidad de un colectivo ante el mejor sistema defensivo no solo del Grupo II sino de toda la categoría de bronce.

Son retos y alicientes, numerosos, que se le presentan a la escuadra de Borja Jiménez para afrontar el duelo en la capital riojana. Es lo que cualquier futbolista desea y más en Segunda B, en una competición donde la mayoría de campos están vacíos, la afluencia de público no pasa de unos pocos centenares en la mayoría de los casos y los recintos carecen de las infraestructuras, en todos los sentidos, que se encontrará este sábado la plantilla mirandesista en Logroño.

Los locales forman un bloque al que le gusta tocar el balón y jugar desde la posesión. Lo demostraron ya en Anduva en la primera vuelta. Pero, quizás como consecuencia de ello, si por algo se caracteriza el plantel que entrena Sergio González es por su sistema de contención. Nadie, de los 79 participantes en el campeonato de Segunda B, mejora sus cifras.

Después de 34 jornadas disputadas, ya en la recta final de la Liga, solo acumula 18 dianas en contra. El mejor registro de todos. Y lo que es todavía más reseñable es que en 23 de los 34 encuentros disputados pudo dejar la puerta a cero.

Solo recibió los 18 goles en once partidos. Por tal motivo, sorprendió su último resultado cosechado en Las Gaunas ante, precisamente, el último adversario que pisó Anduva: el Oviedo Vetusta. El filial asturiano ganó por 3 a 4, un marcador que supone la excepción que confirma la regla cuando se habla del oponente mañana de los de Borja Jiménez.

En la segunda jornada empató a un gol frente al Barakaldo; en la cuarta, perdió 0-2 ante el Sporting B; en la quinta 2-0 contra el Calahorra; en la undécima cayó en Leioa (2-1), en la decimoquinta la Real Sociedad B empató a un tanto en Logroño y una semana después, fue el Mirandés el que se llevó los tres puntos al vencer 1-0 en Anduva; tras siete jornadas consecutivas sin encajar, igualó a uno frente al Calahorra y en la número 26 venció al Bilbao Athletic por 2 a 1. Es la única vez que después de recibir gol en su terreno de juego ha ganado. Y sucumbió en Tudela por 2-1, mismos dígitos que se contabilizaron en Amorebieta pero a su favor –es el único partido que sumó a domicilio los tres puntos a pesar de que el adversario le hizo un tanto–.

De todo ello se desprende que es muy sólido atrás. «Si tienen al amigo César Caneda van a estar ordenados seguro», decía Kijera el día anterior, pero también se deduce que sufre cuando recibe algún gol. De los once partidos en los que ha encajado (todo un récord a su favor) solo ha podido contabilizar los tres puntos en dos: frente al filial bilbaíno y en Urritxe, Amorebieta.

El Mirandés, en este capítulo, acumula 25 tantos en contra: siete más que su rival de este sábado. Los rojillos forman la tercera mejor defensa del Grupo II, por detrás de Racing y UDLogroñés. Si el análisis se extiende al conjunto de la categoría, los cuatro grupos, el equipo que más se acerca a los positivos números de los riojanos en defensa es el Fuenlabrada, líder del Grupo I, con 19 dianas, solo una más.

Su portero es Miguel Martínez, de 37 años, que lo ha jugado todo en liga. Natural de Logroño, lleva seis temporadas en el club. El lateral derecho es Juan Iglesias, sub 23 (20 años) de Valladolid que empezó en tierras pucelanas de extremo, pero con Sergio juega más retrasado. César Caneda, Bobadilla (Nájera, 22 años) e Iñaki, un logroñés que volvió a la tierra tras jugar en el Tenerife de Segunda División, forman el cuarteto defensivo de los blanquirrojos en las últimas semanas.