Ayuntamiento de Piélagos y Vimenor han colocado nuevos banquillos para el duelo ante el Mirandés. / piElagos

La Copa reclama protagonismo ante un rival que afronta una «semana histórica»

Los rojillos entrenarán mañana en Lantarón para amoldarse a la hierba artificial y a un Vimenor que debuta en la competición

ÁNGEL GARRAZA

La Liga de Segunda División se detiene por la programación de la Copa en fin de semana, a imagen y semejanza del plan seguido las últimas temporadas por la Federación Española, desde donde se ha querido potenciar la competición del KO al fijar al menos una eliminatoria en fechas reservadas para la doméstica. Acapara ahora el protagonismo un torneo que siempre genera unos magníficos recuerdos en la hinchada rojilla. Llegar dos veces a la semifinal tras eliminar de forma consecutiva y en ambas ocasiones a tres rivales de Primera División en apenas ocho años de diferencia no está al alcance de cualquier equipo y club modesto. Como lo es el Vimenor, que en este cruce asume el papel de humilde, el que casi siempre le ha correspondido al jabato.

«Será la semana más importante de la historia para el C.F. Vimenor, que culminará recibiendo al Mirandés. ¡Pasamos lista, os queremos ver a todos!», señalan desde el club cántabro en sus redes sociales ante la cita del próximo domingo a las 12 del mediodía.

No en vano, es su primera presencia en la Copa del Rey en sus más de 90 años de historia. De hecho, el club verdiblanco solo tiene dos menos que el rojillo: se fundó en 1929 como sección deportiva de la empresa Vimenor (Vidrios y Mecanizados del Norte).

Por tal motivo, el Ayuntamiento de Piélagos y el Vimenor acondicionan estos días el campo de fútbol del Complejo Municipal de Vioño. En condiciones normales, dispone de solo una grada pequeña para dar cabida a 400 personas, pero en esta oportunidad, como ya avanzaron días atrás, ampliarán la capacidad.

La alcaldesa del municipio (de 2.000 habitantes), Verónica Samperio, y el concejal de Deportes, Luis Sañudo, visitaron y siguen muy de cerca los trabajos que se realizan en las instalaciones municipales para conocer la marcha de las obras que se están ejecutando una vez que en semanas pasadas los representantes de las federaciones española y cántabra de fútbol dieron el visto bueno a que el encuentro se juegue en este terreno de juego de hierba artificial.

En concreto, han procedido a la recolocación de las porterías, así como a la instalación de nuevos banquillos tanto para los jugadores como para los árbitros al objeto de que cumplan con la normativa actual. Asimismo, se mejorarán las gradas portátiles municipales, mientras que, en colaboración con el Consistorio, se colocarán gradas en alquiler para el partido. Ya se venden las entradas tanto en el pueblo como en Miranda.

El Mirandés, por su parte, ha establecido una sesión en césped sintético, que tendrá lugar en Lantarón mañana para adaptarse a la superficie.