El conjunto rojillo acabará el año fuera de los puestos de descenso

A. G.

Catorce jornadas consecutivas, desde la cuarta, en el pozo es algo que tienen muy presente los protagonistas del Mirandés para evitar cualquier tipo de relajación que se pueda atisbar. No obstante, la positiva trayectoria que mantiene el equipo rojillo en las últimas jornadas con un solo partido perdido desde el derbi en Burgos (hace dos meses) le permite terminar 2022 fuera de los cuatro últimos puestos.

Estará por encima de ellos con independencia del resultado que arroje su encuentro de este sábado ante la Ponferradina, rival directo para poner más tierra de por medio, y el último que se jugará de la Liga en un año a punto de expirar.

Aunque no hace muchas semanas era difícil aventurar que el conjunto mirandesista se encontraría actualmente en esta situación, los cinco puntos que mantiene con respecto a la zona roja, que ahora marca el Racing –al que los de Etxeberria ganaron el domingo– asegura un fin de año fuera del descenso.

Lo que no está nada mal si se tiene en cuenta «de donde venimos», tal y como apuntan cada vez que tienen ocasión jugadores y entrenador. La tranquilidad, aún, no puede ser completa ni lo será en el futuro, las próximas semanas, pero una victoria mañana ante los blanquiazules supondría cobrar ventaja, de momento, respecto al golaveraje sobre varios equipos involucrados en la misma pelea. A la espera de comprobar los marcadores de los partidos que se disputarán durante la segunda vuelta ante estos adversarios, que podrían seguir implicados en evitar la caída a Primera RFEF.

Mirandés y Ponferradina jugarán un duelo clave por la parte baja de la tabla. Otros equipos ubicados en esa misma zona tienen partidos complicados este fin de semana al enfrentarse a contrarios de arriba. El Racing visitará a un enrachado Cartagena; el Lugo recibirá al Granada; el Ibiza viajará a Albacete, el Málaga será el anfitrión de un herido Alavés y el Oviedo afrontará el derbi con el Sporting.