Los rojillos buscarán prologar su buena racha ante el Zaragoza. / A. Gómez

Comenzar el año como se cerró el anterior

El Mirandés visita hoy La Romareda con el fin de estirar su buena racha en el estreno de 2023

TONI CABALLERO

La anadiplosis es una figura retórica que consiste en empezar un verso o una frase repitiendo la o las mismas palabras con la que termina el verso o frase anterior. Extrapolándolo al ámbito futbolístico, el Mirandés afronta el estreno de 2023 en La Romareda con la intención de componer una anadiplosis y, de esta manera, iniciar el nuevo curso con la misma inercia ganadora con la que cerró el ejercicio recién concluido.

Los pupilos de Joseba Exteberría llegan a tierras mañas con los efectivos justos. Tan solo 17 jugadores de la primera plantilla pudieron ejercitarse en el retorno a los entrenamientos a finales de diciembre, y el preparador de Elgoibar cuenta con una veintena de futbolistas sanos para afrontar los primeros duelos del año a falta de que lleguen los refuerzos invernales.

Por suerte, son varios los factores que pueden jugar a favor de los rojillos en el choque de hoy en la capital aragonesa. El primero, que La Romareda es históricamente un territorio propicio para los rojillos. El derbi del Ebro se ha disputado un total de 7 ocasiones en Zaragoza desde el año 2013 y el Mirandés sólo ha cedido 2 derrotas en liga. De esta manera, los rojillos han cosechado 3 triunfos y 2 empates en la ciudad del viento, protagonizando algunas de sus mejores actuaciones de su historia en el fútbol profesional.

Otro de los factores que puede llegar a empujar al cuadro mirandesista es la buena inercia con la que llega al encuentro. Los pupilos de Etxebe encadenaban 2 victorias consecutivas, ante Racing y Ponferradina, antes de que llegase el parón navideño, así como contabilizaron 3 triunfos (la mitad de los logrados esta campaña) y 1 empate en las últimas jornadas. Estos resultados le valieron para salir de la zona roja de la tabla y alzarse hasta el decimoquinto puesto, con 26 puntos, justo por encima de su rival de hoy.

Los rojillos viajaron ayer hasta Zaragoza en autobús y permanecerán en su hotel hasta la hora del encuentro. Etxebe no podrá contar con Moreno ni Santos, por lesión, ni con César Gelabert por la cartulina roja que vio ante la Ponferradina. El palentino ha sido la piedra angular del crecimiento mirandesista en el último tramo de campeonato, y así lo reconoció el preparador de Elgoibar en la previa del duelo en La Romareda.

En este sentido, también hay otros jugadores que llegan muy justos al encuentro, como Barbu, imprescindible en la zaga mirandesista durante los últimos encuentros, y Nico Serrano, que ya se ha recuperado de su lesión y podría contar con sus primeros minutos en Zaragoza. Aún así, el gallo ya avanzó que no va a precipitar su vuelta porque lleva bastante tiempo en el dique seco y, de no poder jugar en la capital aragonesa, lo hará seguro frente al Lugo en Anduva.

Por el bando contrario, será el cuadro local el que más adolezca bajas de jugadores. Los maños no podrán utilizar a Francés, el eje en la línea defensiva y el jugador más valorado del equipo según varios portales especializados. Junto al central maño de 20 años, Fran Escribá también confirmó la ausencia del centrocampista Sergio Bermejo, así como las muy probables de Vada y el capitán, Alberto Zapater. Sin embargo, es de sobra conocido el juego de los equipos a la hora de esconder sus armas hasta el último momento, y no se descarta ninguna de estas alineaciones.

Los que sí podrán ser de la partida serán el meta Cristián Álvarez y el atacante Iván Azón, dos de los jugadores más queridos por la afición blanquilla. El cancerbero argentino vuelve al césped después de permanecer 6 jornadas sin jugar debido a la fractura de su codo izquierdo. A su vez, Azón, tal vez el valor más importante con el que cuenta Escribá, saltará al césped tras haber superado su rotura fibrilar.

Así, el parón navideño toca a su fin y el Mirandés volverá a competir ante un rival que, históricamente, se le da bien. También ha cosechado grandes resultados en un escenario importante como La Romareda y el cuadro rojillo se encuentra preparado para asaltar la capital aragonesa y conseguir el triunfo. Se trata de un partido con más que 3 puntos en juego, tal y como resaltó Etxeberria en rueda de prensa, ya que el Real Zaragoza a día de hoy es un rival directo y en la segunda vuelta entran en juego los golaverages.

Los rojillos han reseteado cabeza en el parón navideño y el equipo ha vuelto con muchas ganas de mantener el nivel que mostró en las postrimerías de 2022, es decir, buscará trasladar una anadiplosis al terreno de juego de La Romareda.