El lateral izquierdo sigue la dirección del balón que acabó dentro de la portería del Huesca en su estreno como goleador del Mirandés. / A. Gómez

«El club nos pide tranquilidad y no bajar los brazos»

José Salinas recalca que «el equipo necesita ganar en Lugo para coger la confianza que necesitamos»

ÁNGEL GARRAZA

«Desde el club nos transmiten mucha tranquilidad. Ningún rival nos ha pasado por encima, han estado todos los partidos competidos hasta el final y creo que la balanza se ha decantado por empate y derrota, pero bien podía haberse inclinado hacia una victoria para nosotros. Nos piden que sigamos trabajando y, sobre todo, que no bajemos los brazos, algo que este equipo no va a hacer», sostiene José Salinas, el lateral izquierdo del Mirandés, el último goleador del equipo al marcar al Huesca para estrenarse como realizador en el conjunto de Anduva.

La plantilla está centrada en el duelo en Lugo. Cree que «es un partido muy importante, como lo son todos, pero tampoco queremos ir con una presión excesiva. Es un rival que está abajo y que es de nuestra liga, sí, pero vamos a seguir en la misma línea e ir allí a por los tres puntos, que son muy importantes», señala el defensa.

Es consciente de la relevancia que ha adquirido el choque por los marcadores cosechados hasta la fecha y por la situación en la tabla de ambos contendientes, si bien matiza que «no es una final porque queda muchísima liga, 30 jornadas». Sin embargo, tiene claro que «el equipo necesita ganar, sobre todo para coger la confianza que necesitamos».

El futbolista cedido por el Elche significó que «a pesar de la clasificación y de los resultados, las sensaciones están siendo buenas aunque está claro que hay cosas que mejorar porque si no, no estarías abajo».

¿Qué le falta entonces al equipo para explotar y ganar partidos? Considera que «son los pequeños detalles los que están marcando la diferencia; no podemos tener esos fallos y menos en el tramo final de los partidos. Tenemos que hacer autocrítica, aprender de los errores y que no vuelvan a pasar más».

El grupo tiene confianza en el trabajo de los entrenadores. Y viceversa. «El cuerpo técnico también nos transmite tranquilidad. Y el equipo tiene confianza plena en el cuerpo técnico: estamos unidos y hay confianza mutua. Analizando el último partido, hicimos muchas cosas buenas y cometimos algún error al final. Los hemos analizado y estamos ya pensando en el Lugo, insistiendo en que es un partido importante», asegura el de Callosa de Segura.

Él jugó de carrilero el sábado pasado con una defensa de tres centrales. La conclusión que extrae es que «para haberlo trabajado en una semana, el equipo hizo un trabajo excelente, nos supimos adaptar al sistema, hicimos un buen partido y me encontré muy bien. Ya había jugado ahí en otras ocasiones».

Es el único futbolista que lo ha jugado todo y, pese a esta circunstancia, afirma que «físicamente estoy en un momento de forma muy bueno; hemos venido a jugar y por eso me dedico profesionalmente a ello».

Debuta en Segunda. ¿Cómo es la adaptación? «Ya es fútbol profesional, la cosa cambia, los pequeños detalles te penalizan muchísimo, en otras categorías no tanto. Es lo principal a destacar aparte de los grandísimos jugadores y equipos que hay».