Tepes, máquinas y vehículos, en un campo 2 ayer helado. / E. C.

El club acomete obras de mejora en el césped del anexo

La plantilla huye de amistosos ante la falta de competición y se ciñe a las sesiones habituales

A. GÓMEZ

La presencia de tepes, máquinas y vehículos revela que desde la entidad se acometen diferentes trabajos de mejora y tratamiento del rectángulo de juego del campo 2 de los anexos, cerrado al público desde hace semanas porque los entrenamientos de la primera plantilla se desarrollan en este escenario pero en la más absoluta intimidad.

Ayer, horas antes de que los de Lolo Escobar se ejercitasen aquí –el club publicó un mensaje en redes sociales a través del que notificaba que la sesión iba a arrancar a las 11.30 en este mismo terreno–, se pudo observar bajo una intensa helada, que hace mucho no se recordaba en Miranda, y tres grados bajo cero que el césped estaba cubierto con un ligero manto blanco a causa de estas condiciones meteorológicas.

Además, la presencia de elementos que otras veces han estado dispuestos sobre el antiguo suelo de Anduva, para proceder a su cambio, eran visibles, así como que una de las porterías del recinto estaba levantada y una franja señalaba los límites del rectángulo de juego.

A buen seguro que se ha optado por acometer ahora esta tarea como consecuencia del parón respecto a competición que existe esta semana, cuando no hay partido ni de la Liga ni de la Copa para el Mirandés, de ahí que los ensayos se puedan acoplar y adaptar según las circunstancias mejor que si hubiera hoy o mañana un encuentro de carácter oficial.

Partido entre el equipo

La práctica del jueves, de hecho, tuvo lugar sobre el tapete del Estadio Municipal en lugar de en el anexo. Según se indicó desde la entidad, el cuerpo técnico organizó un partido entre la primera plantilla a modo de ensayo, previo calentamiento en el campo 2 de las instalaciones.

Al no haber encuentro hasta el día 23, que es cuando se medirá al Alcorcón en Santo Domingo, a partir de las 21 horas, se creyó conveniente hacer este tipo de entrenamiento para paliar en la medida de lo posible la falta de ritmo que puede aparecer estos días.

Otros equipos de Segunda han apostado por programar algún partido amistoso en estas fechas con rivales de la misma categoría o de otras a los que el calendario les permitía esta licencia, si bien el Mirandés estimó que lo mejor era hacerlo en casa entre los componentes de la plantilla.

Los brotes que ha sufrido el club como consecuencia del coronavirus son argumentos más que suficientes como para que se haya desechado esta idea. Algún club, en este sentido, se ha visto obligado a suspender estos ensayos con rival por idéntica razón.