Claudio: «Hay que ganar aun jugando mal para ir a mayo con la confianza a tope y ahí, a morir»

Su último gol lo marcó el domingo ante la Gimnástica. /Avelino Gómez
Su último gol lo marcó el domingo ante la Gimnástica. / Avelino Gómez

El pichichi rojillo estima que «si vemos al mejor Mirandés, casi siempre vamos a ganar» y que «jugamos mejor ante rivales directos que frente a los de abajo»

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés en liga está más espeso en las últimas semanas. Es un hecho constatable. En la jornada anterior, al menos, logró sumar los tres puntos ante la Gimnástica de Torrelavega, pero no se ve al equipo con la chispa que ha mostrado en meses pasados. Ya sea por estar inmerso en dos competiciones, porque dentro de dos meses llega lo importante y el Mirandés está ya virtualmente clasificado para jugar la fase de ascenso o por regular, en cierta forma, a los efectivos para evitar que en el 'play off' les falte la frescura necesaria para lograr el objetivo, lo cierto es que no está fino. Y los protagonistas, ¿a qué lo achacan? «Es cosa nuestra. Si estamos bien y vemos al mejor Mirandés casi siempre vamos a ganar y a hacer un buen partido de fútbol para que la afición se marche más contenta a casa».

Claudio Medina, el goleador el domingo y quien con su tanto posibilitó que los tres puntos se quedaran en Miranda, así lo cree. «Es verdad que ahora tenemos más partidos por la Copa Federación, una competición que a todo el mundo le gusta ganar ya que estamos aquí. Y también es cuestión de los rivales, todos se juegan ya mucho», sostiene en la recta final de un campeonato al que solo le restan ocho fechas.

«Al principio, igual el Mirandés estaba más cómodo porque hay equipos que se están asentando tras subir, pero ahora van a intentar aunque sea empatar y perder tiempo. Cada vez cuesta más ganar. Y así se ha visto esta jornada en los demás campos. Ahora, se trata de ganar como sea: por la mínima, jugando mal, da igual; lo importante es llegar con la confianza a tope al mes de mayo y ahí, a morir».

El pichichi rojillo confiesa que hace dos días «no estuvimos muy acertados, si bien lo más importante era ganar y sumar tres puntos. Estamos viendo que en otros campos a los rivales directos les está costando porque a estas alturas de la Liga no estás muy bien, pero lo que tienes que hacer es ganar».

El Mirandés lo consiguió ante el penúltimo clasificado, que jugó con diez hombres 65 minutos. «La expulsión fue bastante clara, el árbitro ni lo dudó; lo que ocurre es que en estos encuentros ante diez, se meten atrás y el Mirandés, ante rivales directos y que proponen un juego más atacante, hace mejores partidos que contra adversarios de la parte baja de la clasificación, que se encierran todos atrás».

Mereció vencer

Tras insistir en que «no hicimos nuestro mejor encuentro», sí que subraya que «el Mirandés es el que mereció ganar. Es verdad que con 1-0, el rival alguna va a tener. Ellos no nos crearon casi ninguna ocasión, si bien el resultado es justo pese a que el otro equipo también juega y alguna vez va a llegar».

Fue un adversario «incómodo, que defiende muy bien. Es su gran virtud para salir después a la contra. Allí les sirvió contra nosotros, fallamos un penalti, un gol anulado y nos ganaron con un tanto en el ochenta y pico. Este domingo, con el 1-0, la tuvieron al final. Ellos están en otra liga, en la de mantener la categoría y a partir de ahora, desearles que tengan suerte».

El leonés, en cualquier caso, se mostró «contento por el gol. No fue mi día, al igual que tampoco el del resto del equipo. Pero si tengo una y la puedo meter, pues mucho mejor. Sí que es verdad que eso te ayuda para coger confianza, venía o de no jugar o de hacerlo si bien no metía goles en liga, de tal manera que sí que me aporta este tanto».

19 goles ya entre la Liga y la Copa RFEF

El delantero centro del Mirandés no dispone de tantos minutos como otros pichichis de los rivales. De hecho, el rojillo es el máximo artillero del segundo clasificado del Grupo II con solo 15 partidos como titular de los 30 que se han disputado ya en la competición doméstica. Ha participado, eso sí, en 27 pero las rotaciones que acostumbra a introducir Borja Jiménez en el puesto de ariete no le han llevado a jugar tanto. Y , por ende, a no desgastarse en demasía de cara al tramo final y decisivo de la temporada. Todo ello añade todavía más mérito a sus números.

El tanto que marcó a la Gimnástica al disparar desde dentro del área con su pierna izquierda eleva a doce las dianas materializadas en liga. Se encuentra entre los principales goleadores del campeonato pese a que en muchas ocasiones ha intervenido solo en los segundos tiempos, desde el banquillo.

A esta docena de goles hay que añadir otros siete que han ayudado al equipo a plantarse en la final de la Copa RFEF y a acariciar el trofeo cuyo último partido, el de vuelta, tendrá lugar el próximo jueves.

Es el máximo realizador en el torneo copero, donde ha seguido mostrando su olfato goleador. Consiguió los dos del equipo frente a la Arandina en el segundo encuentro ante los ribereños en Anduva (2-2), eliminatoria que se decidió mediante penaltis.

Logró uno contra el Real Unión y fue clave en materia realizadora en el transcurso de la semifinal ante el Yugo Socuéllamos. Hizo dos de los tres con los que solventó la ida (3-0) en Miranda y el que anotó el Mirandés en Ciudad Real (1-1) ante el mismo adversario.

Ya en la final, el pasado miércoles, marcó uno de los tres con los que los rojillos ganaron al Cornellà (3-0). Su racha continúa.