Letic volverá a ser titular en la banda izquierda ante la baja de Imanol García de Albéniz / a. gómez

Una cita para remontar el vuelo

Mirandés e Ibiza han perdido fuelle tras un notable inicio de temporada. Ambos quieren recuperar su mejor versión

RAÚL CANALES

El agónico empate cosechado ante el Eibar permitió al Mirandés respirar un poco tras dos derrotas consecutivas, pero los rojillos necesitan volver a coger una buena bocanada de aire. Y es que tras un ilusionante inicio de competición, se han desinflado en las últimas jornadas, igual que el rival al que se medirán hoy.

El conjunto de Lolo Escobar y el Ibiza compartieron la etiqueta de equipo revelación en el arranque de Liga, pero ambos han ido perdiendo fuelle con el paso de los encuentros, por lo que llegan a la cita en Can Misses con más dudas que certezas sobre su rendimiento. Ambos necesitan ganar para volver a coger impulso.

El Mirandés ha dejado claro que derrocha talento, pero si no logra mejorar sus registros defensivos, está condenado a vivir en una constante montaña rusa de emociones durante los partidos.

En la locura final, en el intercambio de golpes, el equipo se maneja bien, pero a lo largo de una temporada es imprescindible lograr equilibrio para no sufrir. Es uno de los aspectos en los que ha trabajado el míster a lo largo de la semana, consciente de que el equipo tiene que tener más solidez para conseguir los objetivos. Si logra ese compromiso colectivo cuando hay que recuperar la pelota, pegada le sobra.

El Mirandés visita Ibiza para medirse a un club que ha protagonizado un ascenso meteórico. Fundado en 2015 de las cenizas de la extinta Unión Deportiva, ha pasado de jugar en la liga regional al fútbol profesional en apenas seis años. El artífice del milagro se llama Amadeo Salvo, presidente con trayectoria en la elite porque también fue máximo responsable del Valencia y que ha dado forma aun ambicioso proyecto deportivo que cuenta con un fuerte respaldo económico. En su primer año en la división de plata, el Ibiza ha dejado claro que no quiere jugar el papel de cenicienta. Tras estar siete jornadas invicto, el equipo no atraviesa ahora su mejor momento. Las dos últimas jornadas se han saldado con goleadas en contra, por lo que se aferra a su estadio, donde aún no ha perdido.

Escobar medita cambios en la alineación para este duelo. El técnico no ha acalarado si podrá contar con Meseguer, y duda entre repetir el centro del campo de la pasada jornada o introducir variaciones en busca de más equilibrio. En la banda, Brugué pide paso tras sus buenas actuaciones. En los pocos minutos que ha disputado, casi siempre saltando desde el banquillo, ha tenido un papel destacado. Sin ir más lejos, fue el autor del gol del empate contra el Eibar por lo que todo apunta a que tendrá su oportunidad desde el inicio.

Gelabert con problemas estomacales de los que no acaba de recuperarse, también es duda. El que no estará seguro es Imanol, que deberá permanecer un mes fuera de los terrenos de juego por culpa de una lesión muscular. La buena noticia para el técnico rojillo es el regreso de Carreira después de su convocatoria con la selección sub 21, lo que le otorga más variantes en la banda derecha.

Fortaleza como local

En el Ibiza, la principal preocupación es romper cuanto antes una dinámica desconocida. Y es que desde que desde que Juan Carlos Carcedo se hizo cargo del equipo en Segunda B, nunca había encadenados dos derrotas. Para su estreno en la división de plata el club ha apostado por dar continuidad al proyecto y los resultados están demostrando que ha sido un acierto, ya que el equipo está fuera de los puestos de descenso aunque las dos últimas goleadas a domicilio han hecho daño. Por eso el regreso a casa es un alivio para los celestes, que además por primera vez podrán disponer del 100% del aforo de su estadio y se espera una gran entrada para apoyar a los jugadores. En lo deportivo, el técnico recupera a Bogusz, uno de sus futbolistas más determinantes. El polaco es internacional sub 21, lo que le ha privado de acompañar al equipo en los últimos compromisos, y su retorno al equipo aporta a Carcedo creatividad y gol en el centro del campo. Tras su cesión al Logroñés el año pasado, Bogusz (su ficha es propiedad del Leeds) está explotando en Ibiza.

El técnico local estará pendiente de la enfermería hasta última hora ya que Morillas llega entre algodones. Si finalmente el lateral izquierdo no puede jugar, su lugar lo ocupará el argentino Gonzalo Escobar.