Cita para medir la capacidad de respuesta en casa

Hugo Rama sigue en progresión. /Avelino Gómez
Hugo Rama sigue en progresión. / Avelino Gómez

El Mirandés se presenta hoy ante el Sporting B con el ánimo de prolongar en Anduva la óptima trayectoria en cuanto a resultados que sí mantiene a domicilio

ÁNGEL GARRAZA

Tercer partido en Anduva del campeonato de la regularidad (17,30 horas, ante el Sporting B) y nueva oportunidad, por lo tanto, para que el Mirandés sume los primeros tres puntos de una tacada como local. Hasta ahora, dos empates a un gol frente a Racing y Barakaldo es su bagaje en casa, así que como resalta el entrenador, Borja Jiménez, «nos hace mucha ilusión ganar ya en nuestro campo».

Solo lo ha conseguido a domicilio. Es el espaldarazo que le falta para meterse en la zona alta de la clasificación, en la que todavía no ha estado pero que tiene a tiro con solo cinco jornadas disputadas. La progresión es palpable desde que la plantilla arrancó el trabajo allá por el mes de julio y ahora solo queda brindar un triunfo a la afición rojilla, que todavía no ha visto ganar en Miranda a su equipo. La última vez que ha sido testigo de una victoria fue hace cuatro meses. Demasiado tiempo para un firme candidato al ascenso.

Como es habitual cuando el Mirandés ejerce de anfitrión, desde el cuerpo técnico no se realiza convocatoria previa. A los jugadores 'tocados' tampoco se les excluye de la lista, al menos de forma pública, de tal manera que habrá que esperar a esta tarde para comprobar quiénes son los 18 elegidos por el técnico abulense para intentar retener los puntos frente al filial gijonés.

Algún futbolista sufrió molestias a lo largo de la semana. Es el caso de Álvaro Rey. Si está disponible, todo hace indicar que jugará. Entrará en el once inicial. Máxime cuando el partido se disputa en casa, en un escenario para aprovechar las virtudes ofensivas del sevillano.

También Miguel Díaz fue objeto de una incidencia como consecuencia del encontronazo fortuito que protagonizó con un compañero. En principio, no parece que se trate de un contratiempo que le impida formar parte de la lista e intervenir en el encuentro.

'Cuando las cosas funcionan no conviene hacer muchos cambios'. Es una máxima no escrita, así que tampoco se prevén demasiadas modificaciones en la alineación con respecto a las últimas que ha puesto en liza Jiménez. Quizás Cerrajería, un hombre llamado a disponer de minutos en este equipo y que en las últimas comparecencias del conjunto rojillo o no ha actuado o lo ha hecho de forma residual a causa de una lesión, podría ser una de las novedades ante los asturianos.

Una escuadra, la visitante, que viaja con tres puntos menos que el Mirandés y sin haber perdido a domicilio tras haberse presentado en dos campos siempre complicados como son Las Gaunas y Urbieta, el feudo del Gernika.

Llega a Miranda sin dos de sus efectivos. Son bajas seguras Mateo Arellano, un mediocentro que arrastra una lesión de la campaña anterior y Bertín, aunque sí integra la expedición Neftali. El delantero suizo-angoleño combina sus presencias con el primer equipo, con quien ya ha actuado en varios partidos. Esta vez, sin embargo, aparece en la convocatoria del filial y podría jugar desde el pitido inicial para aprovechar sus características en Anduva.

Lo haría en detrimento de Gorka Santamaría, el punta formado en la cantera del Athletic, que militó en el Cádiz de Segunda División. Reúne otras cualidades que quizás no sea las que quiera explotar desde el principio José Alberto López, su preparador. Es complicado que juegue con dos puntas. Lo hizo ante el Oviedo B en El Molinón y es el único encuentro que perdió, precisamente ante su principal rival.

Un probable once inicial que presente el técnico ovetense del Sporting B puede ser el formado por Cristian en la meta; es el teórico portero titular. En defensa, actuaría con Bogda, Pelayo, Zalaya y Espeso en la línea de cuatro efectivos. No se descarta que hoy ante los rojillos proponga tres hombres por dentro en el centro del campo; Aizpiri y Pedro Díaz parecen fijos y se podría decantar por situar a Rubén Sánchez. Ramón y Pablo se encargarían de las bandas y Neftali, en punta.

Un triunfo en 4 duelos ante este rival

No le ha sido fácil al Mirandés derrotar al conjunto gijonés cuando ambos equipos se han medido en Anduva. De hecho, solo consta una victoria mirandesista en las cuatro comparecencias anteriores frente a este adversario. Precisamente, la única vez que los tres puntos se quedaron en Miranda fue hace poco más de un año, en la segunda jornada del campeonato 2017/18 cuando el recién descendido bloque rojillo y el ascendido Sporting B se enfrentaron con el resultado favorable de 1-0 para los entonces entrenados por Pablo Alfaro.

Aún se recuerda la extrema dificultad que supuso adjudicarse una victoria que si se tira de objetividad, al margen de colores y sentimientos, mereció más la escuadra asturiana, que dispuso de unas cuantas ocasiones claras para haberla logrado. Y se fue de vacío.

No así en las tres citas anteriores. También en el Grupo II, ambos coincidieron en el curso 2010/11. Era la cuarta jornada, que se disputó el día 10 de septiembre de 2010 y el electrónico no registró movimiento alguno. Y eso que meses después, los rojillos ganaron con total solvencia en Mareo (1-6) a idéntico rival y en la misma temporada.

Pero en Miranda, este adversario se desenvuelve bien y se crece (al igual que otros filiales). Así quedó claro décadas atrás, cuando en el Grupo I de la categoría de bronce se midieron en el curso 81/82. El día 11 de octubre de 1981, el Sporting Atlético (es la denominación que recibía) se llevó los dos puntos de entonces gracias al 0-2 con el que solventó su visita a Anduva. En la 79/80, el marcador concluyó en tablas (2-2). Es siempre un duro escollo en casa.

 

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