El césped de Anduva se recupera de una nueva enfermedad

Estado que presentaba parte del campo el pasado domingo ante el Sporting B. /A. G.
Estado que presentaba parte del campo el pasado domingo ante el Sporting B. / A. G.

Tratado y abonado, el problema es que no drena debido a que hace décadas que no se ha levantado por completo para su mejora integral

ÁNGEL GARRAZA

Los seguidores rojillos mostraron su extrañeza al observar durante el último partido disputado por el Mirandés en Anduva ante el Sporting B el pasado domingo que la hierba, en muchas zonas del rectángulo de juego, no era la alfombra de otras tardes. Era un césped que se levantaba con suma facilidad, principalmente en la zona más próxima a los banquillos y que en la banda cercana a General presentaba un color amarillento, que también se reproducía en las áreas. ¿Qué le ocurre? Se trata de una nueva enfermedad, de la que actualmente se recupera.

No se pone en ningún caso como excusa ante el hecho de que el conjunto rojillo no haya ganado aún en casa esta temporada, si bien lo cierto es que no presentaba el aspecto habitual y que, por lo tanto, un mal estado de la hierba siempre va a perjudicar al Mirandés, que es el equipo al que se le supone un mayor interés por jugar el balón y por proponer más en su campo ante los adversarios. Una idea que así se ha plasmado en los dos últimos partidos.

Se trata del dollar spot, un problema originado por un hongo. Un contratiempo que, en forma similar, ya se ha detectado otros años. El césped está tratado para paliar la enfermedad, abonado y se espera que para la próxima cita del equipo de Jiménez como local, ante el Real Unión el domingo, 14 de octubre, presente las mejores condiciones posibles, como es habitual bajo la batuta de José Antonio Mas, el encargado de que el césped esté en el mejor estado posible desde hace casi veinte años y el responsable de que todos los adversarios alaben este terreno de juego.

La imagen del domingo, por tal motivo, extrañó más. Se trata de un problema que suele aparecer en esta época del año, pero que, en realidad, obedece a una razón de carácter más genérico. «Hace más de 30 años» que no se ha levantado entero, que no se ha acometido una reforma integral, se afirma, y eso impide que el drenaje sea el adecuado.

La cuestión es que no drena, no pasa agua a la parte inferior, lo que se agrava con la raíz. Es un campo ya muy viejo. La estructura que no se ve es un terreno arcilloso y eso dificulta tanto los cuidados como que se convierta en una alfombra durante toda la temporada.

Proyecto frenado

Cabe recordar, en este sentido, que con anterioridad se había planteado la reforma integral del césped, su levantamiento completo, pero es un proyecto que, al igual que otros ambiciosos que tenían en mente los dirigentes de la entidad, se vio frenado a causa el descenso a Segunda B. Se trata de una cuantía económica importante la que habría que destinar a este fin y, de momento, se ha paralizado.

Las previsiones, no obstante, pasan porque en breve, en unos días, vuelva a su estado tradicional durante las dos últimas décadas para que al Mirandés le sea más factible conseguir la primera victoria como equipo anfitrión en Anduva, un triunfo que buscará ante la escuadra de Irún y, casi con total seguridad, con un césped que estará en óptimas condiciones.

 

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