Cervera es el técnico del Oviedo y Calleja, del Levante tras los tres primeros ceses en Segunda

A. G.

Son los dos últimos movimientos que se han sucedido en los banquillos de Segunda División cuando se han cumplido poco más de dos meses desde que arrancara la competición. El primero en caer fue Pablo Guede, del Málaga. Desde hace varias semanas Pepe Mel es el entrenador del conjunto andaluz. Este martes hizo oficial el Oviedo que su nuevo técnico es Álvaro Cervera, quien dirigió por la tarde la primera sesión al frente del cuadro carbayón. Sustituye al cesado Jon Pérez, Bolo. El Levante, por su parte, presentó ayer a Javier Calleja al destituir días atrás a Nafti.

Es el sexto preparador en un año que tiene el primer equipo granota. Su director deportivo, Felipe Miñambres, dirigió a la plantilla durante dos partidos, saldados ambos con resultados positivos (dos victorias, una de ellas obtenida en el choque disputado en Anduva).

«Me identifico con un equipo protagonista y que lleve la iniciativa. Que se mire a sí mismo. Con la intención de hacer daño al rival. El balón no nos tiene que confundir. Hay que ser verticales, marcar goles, desajustar al rival... Tenemos que ser los mejores con y sin balón. Hay que ser contundentes», dijo Calleja en su presentación. Considera que para un club como el levantinista no regresar a Primera División sería poco menos que un fracaso. Entiende que hay tiempo para enderezar el rumbo.

Tres destituciones se contabilizan en una categoría que sufrirá más relevos en el banquillo en las próximas semanas.