La afición rojilla ya se dio cita en Valladolid en el mes de octubre de 2015. / R. Gómez

«Fuera de casa somos muy buen equipo y hay mucho que ganar»

Lolo Escobar destaca que «el equipo recupera mejor al ser joven» y que «está muy ilusionado y con muchas ganas de comerse el mundo»

ÁNGEL GARRAZA

«Es un partido en el que tenemos muchísimo que ganar y poco que perder», señalaba el entrenador del Mirandés, Lolo Escobar, en la previa del duelo en Zorrilla. «Vamos con toda la ilusión del mundo ante un rival que llega dolido tras su último resultado, pero jugamos en un escenario espectacular y teniendo en cuenta que fuera de casa estamos siendo un muy bien equipo».

El técnico prefería, puestos a elegir, que el Valladolid se presentara al duelo con ocho encuentros sin perder en lugar de caer 4-1 en Lezama en la jornada intersemanal. «Porque así no estarían tan alerta como van a estar el sábado».

Destaca del adversario «su talento descomunal, lo tienen casi todos los jugadores. Cualquiera te puede romper el partido y te puede desequilibrar. También veo que es un equipo que está en ese proceso de ajustarse atrás, pero que cuando lo haga, será temible».

En cualquier caso, Escobar hace hincapié en que «el estado de ánimo del Mirandés ha sido siempre muy bueno, no es diferente tras los dos últimos partidos. Sí había preocupación generalizada por la dinámica tan rara que habíamos cogido pero el vestuario era feliz hace dos semanas, igual que ahora. Sí que estuvimos muy escocidos, dolidos, tras el partido ante el Almería. Sigo viendo a un bloque con ganas de comerse el mundo».

Respecto al once inicial no quiso avanzar, para no dar más pistas de las necesarias al contrario, si repetirá o habrá rotaciones dado el elevado número de encuentros que se están jugando estas semanas en tan corto periodo de tiempo. Es un equipo, en su mayoría, que viene de jugar en Segunda B, no están tan acostumbrados a encarar partidos tan seguidos, tres en apenas seis días, y de tanta exigencia como es la Segunda División. Pero el plantel está respondiendo bien.

«Llevamos ya quince jornadas con un equipo de Segunda y eso juega a su favor. Sus piernas y sus capacidades están bastante adaptadas a esta categoría, están todos preparados para jugar tres partidos, domingo, miércoles, domingo y, además, no tenemos jugadores de 35, 34, 33 años, sino que los que tenemos tienen una capacidad de recuperación mejor».

El técnico rival, José Rojo Martín, Pacheta, por su parte, indicó desde tierras vallisoletanas que «nos espera un partido potentísimo ante un rival muy alegre, con porcentaje de posesión muy alta, pase y control fantástico y que tiene cuatro jugadores que suman 14 goles, lo que habla de su potencial. Llevan años haciendo lo mismo, consiguen rehabilitar a los jugadores, es un equipo muy interesante».

El preparador burgalés dejó entrever que podía haber rotaciones esta tarde. «Vamos jugando con toda la plantilla» para prevenir lesiones alternando a los futbolistas en semanas de mucha carga de partidos. «Las rotaciones son casi obligadas, no es el cansancio, hablamos del riesgo de lesión, de cómo está el otro compañero».