Un campo que le gusta al Mirandés

También este sábado se espera un apoyo masivo en las gradas de Las Gaunas para los rojillos. /E. C.
También este sábado se espera un apoyo masivo en las gradas de Las Gaunas para los rojillos. / E. C.

El equipo rojillo no sabe lo que es peder ante la UDLogroñés en Las Gaunas, donde contabilizó una victoria y dos empates en sus únicos tres duelos anteriores

ÁNGEL GARRAZA

Son muchos los encuentros que ha jugado el Mirandés en Logroño a lo largo de la historia, partidos siempre atractivos por aquello de la proximidad y rivalidad vecinal, si bien solo constan tres ante la UDLogroñés en la capital riojana, donde compite el único rival que le puede discutir la segunda plaza de la clasificación, un lugar que los rojillos ocupan desde hace un buen número de meses. En esos tres emparejamientos, no se contabilizan derrotas del equipo de Miranda, que ganó un partido y empató los otros dos en un campo, Las Gaunas, que siempre ha sido del agrado tanto del equipo como de la hinchada mirandesista. Este sábado, dentro de tres días, hay una nueva cita.

A falta de cuatro choques para que concluya la Liga, la ventaja es del Mirandés, de cuatro puntos, para mantener la segunda posición. Nadie duda de que no es lo mismo disputar un partido por el campeonato, que es lo que realmente confiere ventaja en un 'play off'– ya inalcanzable para los que ejercerán de locales este fin de semana y con remotas opciones para los rojillos– o por el ascenso que hacerlo por asegurar la segunda plaza, que siempre conlleva un refuerzo más anímico que valor puramente deportivo –no hay tanta diferencia entre quedar segundo y tercero para afrontar los cruces siguientes en el fútbol de hoy en día–. Pero se trata de un emparejamiento siempre interesante para unos y otros.

El Mirandés no ha perdido en Las Gaunas en la última década, que es cuando se ha medido a la UDLogroñés, el primer equipo de Logroño actualmente, al menos en lo que a categoría se refiere. Es el único exponente de la ciudad en Segunda B y no hay ninguno en otro escalafón superior.

El primer enfrentamiento entre ambos, en territorio riojano, data del día 8 de mayo de 2011 cuando se disputaba la penúltima jornada de Liga del curso 2010/11. El electrónico reflejó tras el tiempo reglamentario un empate a un gol. Se adelantó por el bando blanquirrojo Iñaki y en la recta final, empató Mujika. El Mirandés acabó esa jornada como líder y un millar de seguidores rojillos se dieron cita en el feudo riojano.

Ese mismo año, pero ya en la temporada siguiente, se repitió el duelo. Tuvo lugar el día 9 de octubre y se volvió a dar el reparto de puntos porque no se movió el marcador. El tercer y último partido entre los dos conjuntos fue en el ejercicio anterior, con motivo de la jornada decimoquinta que se disputó el día 19 de noviembre de 2017. Ahí se produjo la victoria del Mirandés al ganar por 1-2 después de una buena primera parte en la que Rúper y Yanis pusieran los goles para adelantar a los rojillos 0-2. Iván Aguilar, de penalti, recortó distancias para los anfitriones en una segunda mitad que dominaron por completo, pero los dígitos ya no registraron más variaciones.

En esa última cita, más de 1.300 aficionados rojillos se dieron cita en Las Gaunas para ocupar la parte baja de todo un lateral del campo y arropar a su equipo, al que vieron ganar.

Desde la entidad de Miranda, también para esta ocasión, se ha organizado viaje tal y como se anunció la semana pasada. Fleta autobuses y el precio de la entrada más el desplazamiento es de 20 euros. El duelo de este sábado, que arrancará a las seis de la tarde en el día de reflexión, víspera de la cita electoral, se adelanta a esta jornada para no hacerlo coincidir con las elecciones del domingo.

En Logroño quieren contar con el respaldo de su afición y propiciar que haya una buena entrada de público con los correspondientes ingresos (el encuentro ha sido declarado Día del Club) que pueden obtener en un partido de proximidad geográfica y en el que el Mirandés quiere dejar ya prácticamente sentenciada la segunda plaza. Y su adversario acercarse a un puesto que apenas ha frecuentado en un campeonato de Segunda B al que solo le quedan cuatro fechas para terminar.