«Es un campo para estar al 200%»

Rodrigo Sanz intenta desbordar a Villapalos durante el duelo del pasado domingo en Anduva. /A. G.
Rodrigo Sanz intenta desbordar a Villapalos durante el duelo del pasado domingo en Anduva. / A. G.

Rodrigo advierte de la necesidad de «estar concentrados al máximo ante las segundas jugadas, las disputas y los balones aéreos»

ÁNGEL GARRAZA

Es la última semana, la más importante de la temporada porque el domingo se conocerá el desenlace: si el Mirandés sigue en Segunda División B o asciende a la Liga de Fútbol Profesional por segunda vez en su historia tras eliminar al Atlético Baleares. Pero en el seno de la plantilla mirandesista no se nota, al menos de puertas hacia fuera, que se trate del encuentro más decisivo de sus carreras deportivas para muchos de ellos. Es lo mejor. Seguir con la rutina diaria aunque todos en su interior saben perfectamente que la gloria está a solo un paso.

Rodrigo asegura que «se vive con tranquilidad, como se ha vivido todo el año y, eso sí, con muchas ganas de que llegue ya y de hacer lo que hemos hecho durante todo el año. No tenemos que ir con ningún tipo de presión, llevamos un buen resultado pero todavía no hemos hecho nada, tenemos mucha ilusión de ir allí a por la victoria y de conseguir el ascenso».

El extremo fue titular en la ida –jugó su mejor encuentro como rojillo tanto en labores defensivas como ofensivas– y participó de forma activa en el 2-0 que logró el Mirandés. ¿Qué le dice ese resultado? «Es una ventaja, es muy buen resultado pero viendo el tipo de rival que tenemos enfrente y el tipo de superficie que nos vamos a encontrar sabemos que vamos a tener un partido muy difícil, de mucha disputa, segundas jugadas y ahí es donde vamos a tener que estar concentrados al 100 no, al 200% durante todo el encuentro».

El de Olite subraya que «no se observa ansiedad; no hay. Tenemos ganas de que llegue, pero hay mucha calma para ir allí y hacer un buen partido porque necesitamos hacer las cosas que hemos hecho durante todo el año para lograr el objetivo y que no se vea ni nerviosismo ni ansiedad».

La plantilla es consciente de lo que se va a encontrar en Son Malferit. Tanto por el oponente como por el tipo de terreno de juego y las dimensiones que tiene el campo: «Mucho balón aéreo y mucha disputa», sostiene el navarro. Conozco –añade– «a Manix como entrenador y en ese campo él se hace fuerte con sus jugadores, además tiene futbolistas muy buenos para ese tipo de juego. Por ese motivo, debemos intentar entrar enchufados al partido para no sufrir el primer arreón de ellos al jugar como locales».

La confianza que exhibe todo el colectivo –palpable en el anterior choque de Anduva– puede contrarrestar los inconvenientes sobre el tipo de rival y el campo donde se va a jugar. Rodrigo asiente al argumentar que «es lo que necesitamos, esa confianza, porque el campo no va con nuestras características por el terreno de juego, pero esa confianza que tenemos nos va a servir para contrarrestar esas otras condiciones con las que nos vamos a encontrar».

Recuerda que «la gente tenía dudas porque el final de la Liga no fue el mejor viendo lo que se había visto todo el año. Hubo derrotas en los últimos partidos, el juego no era el idóneo y saltaron las dudas, pero es lo que me habían dicho durante todo el año, que en los partidos importantes y ante los equipos fuertes el Mirandés siempre se crecía y hacía muy buenos encuentros».

De hecho, apunta que «ante el Atlético de Madrid B se compitió muy bien, luego aquí pudimos remontarlo en la segunda parte y está claro que hemos ido de menos a más. Y ahora, estamos en un momento muy bueno», afirma.

El punto de inflexión, en este sentido, considera que estuvo en la cita de vuelta del primer cruce ante el filial colchonero. «Creo que pudo ser en el descanso de la primera eliminatoria ante el Atlético de Madrid cuando vimos que podía ser la última vez que jugábamos juntos esta temporada».

A partir de ahí, «se ha visto un Mirandés mucho más sólido. Con muchos compañeros ya no vuelves a jugar porque el destino te lleva a un sitio o a otro. Somos una gran familia, estamos juntos y así se ve».

Que el cansancio puede hacer mella, sí, pero también lo tiene el adversario. «Y con el calor que aprieta a estas alturas, pero hay que dar ese plus y Anduva te lo da como se comprobó el domingo. Cuando estábamos más cansados, ver toda la grada llena nos dio mucho».

Rodrigo, además, puede lograr dos ascensos en un año. De Tercera a Segunda. «Puede ser muy bonito, ya viví un ascenso de Tercera a Segunda B, recuerdo ese día en Calahorra como uno de los más bonitos de mi vida y tengo una ilusión tremenda, lo puedo asegurar, por conseguirlo ahora con el Mirandés y pasar de Tercera a Segunda».