Calma que precede a la tormenta

Los aficionados se mantienen a la espera para renovar su compromiso con el club en una temporada histórica. /A. G.
Los aficionados se mantienen a la espera para renovar su compromiso con el club en una temporada histórica. / A. G.

La parroquia mirandesista aguarda a conocer el precio de los nuevos abonos y a la llegada del resto de incorporaciones

TONI CABALLERO

La presentación de las nuevas equipaciones mirandesistas para la campaña entrante sirvió como estimulo para una afición que se mantiene en vilo a la espera de novedades relacionadas con su equipo. A falta de 17 días para que tenga lugar el pistoletazo de salida de La Liga SmartBank, el nuevo nombre de La Liga 1|2|3, que en el caso concreto del Mirandés se llevará a cabo frente al Rayo Vallecano en el Estadio de Vallecas, Madrid, el club trabaja en silencio para cerrar diferentes procesos deportivo y administrativos, mientras los seguidores aguardan ávidos de una tormenta de información rojilla.

En primer lugar, el principal interrogante que se repite en la cabeza de los aficionados de Anduva es: «¿Cuándo van a salir los precios de los abonos?». En este sentido, en las oficinas del club se trabaja a contrarreloj para que la apertura del plazo de abonados comience lo antes posible. Asimismo, está previsto que tanto la publicación de los precios para la inminente temporada como el comienzo del proceso de inscripción tenga lugar a lo largo de esta semana.

En lo referente al apartado exclusivamente deportivo, el Mirandés cuenta actualmente con 16 jugadores con contrato en vigor tras la reciente rescisión de contrato de Rúper, que pone rumbo al Izarra, tras entender ambas partes que su ciclo en Anduva ya había terminado. El jugador navarro era uno de los cinco jugadores con contrato en vigor tras el ascenso en Son Malferit, ya que se renovaba automáticamente con el ascenso. Los otros cuatro (Rodrigo, Ernst, Jon Irazábal, Galder) se mantienen a las órdenes de Andoni Iraola .

Asimismo, otros seis futbolistas del bloque del curso pasado (Limones, Odei, Sergio, Kijera, Carlos Julio y Álvaro Rey), alargaron su compromiso con el club y forman parte de la columna vertebral erigida por el director deportivo mirandesista, Chema Aragón, para el retorno de los rojillos a la categoría de plata del fútbol nacional. Además, la apuesta por la continuidad del gran parte de la plantilla de la pasada campaña también se vio reflejada en la reedición de las cesiones de Guridi y Matheus, de Real Sociedad y Watford, respectivamente, que también contribuyeron en el ascenso a Segunda. Junto a Guridi, Merquelanz también recaló en Anduva en calidad de préstamo desde Zubieta, así como Enric Franquesa hizo lo propio desde el Villarreal. Los 4 jugadores se unieron a la disciplina mirandesista como cedidos por una temporada.

Por último, la actividad de la dirección deportiva concluye, hasta el momento, con los fichajes del ariete calagurritano Mario Barco y del centrocampista, Andrés García, ambos por dos temporadas. Con ellos dos se alcanza la cifra de 16 futbolistas, sin embargo, los aficionados habrán de esperar para dilucidar si se produce alguna baja más, además de la de Rúper, entre los jugadores que cuentan con vinculación contractual vigente con la entidad de Camino de Anduva. Aunque se antoja complicado viendo la dificultad para incorporar.

A día de hoy se desconoce el número total de jugadores con los que pretende contar Iraola y también la planificación deportiva; y, aún más importante, el limite de jugadores impuesto desde la Liga de Fútbol Profesional (LFP) para el Mirandés en su nueva andadura en Segunda División. Hasta ahora, el club ha trabajado con un límite temporal establecido para los equipos recién ascendidos de Segunda B.

Siete años atrás, en la primera etapa del club en categoría de fútbol profesional, el equipo entonces entrenado por Carlos Pouso contó con un total de 23 jugadores para la primera campaña en el segundo peldaño nacional. Para el regreso a Segunda, se prevé que el número pueda ser ligeramente superior a la veintena de futbolistas, ya que el equipo afronta una extensa competición doméstica conformada por 42 jornadas y el técnico de Usurbil necesitará fondo de armario para poder luchar por la consecución del objetivo: la permanencia.

De esta manera, aún faltaría media docena de jugadores, aproximadamente, por incorporarse al nuevo proyecto y, desde el fichaje de Enric Franquesa hace una semana, no se ha producido ninguna oficialización más por parte de la dirección deportiva. Por todo ello, los seguidores mirandesistas esperan impacientes a conocer cuáles serán los nuevos refuerzos para el reto de permanecer en Segunda y, sobretodo, a cuánto ascenderá el coste del abono para poder disfrutar de ver en directo el regreso de su equipo a la división de plata.

En los últimos días, son varios los nombres que se han unido a la larga lista de nombres situados en la órbita rojilla para la próxima temporada. Los ya clásicos Asier Villalibre e Iñigo Vicente, pertenecientes al Athletic, encabezan una lista en la que también figuran el guardameta Hodei Oleaga, el medio mauritano El Hacen (Real Valladolid), Miguel Olavide, Luso o el ariete brasileño Marcos André; entre otros. Este último tal vez sea el que cuenta con más papeletas para convertirse en jugador rojillo.