Ramón Juan solo ha disputado tres partidos en Segunda, las tres últimas jornadas. / Avelino Gómez

Una base de plantilla muy secundaria

Meseguer es el único de los seis jugadores con contrato para la próxima temporada que ha sido titular esta campaña

RAÚL CANALES

La posible salida de Chema Aragón ha hecho tambalearse los cimientos del Mirandés. La actualidad rojilla gira desde hace una semana alrededor de la figura del director deportivo y su posible fichaje por el Real Oviedo. Aunque Alfredo de Miguel es reacio a desprenderse del arquitecto de los últimos proyectos, los asturianos no tiran la toalla y esperan llegar a un acuerdo económico por debajo de la cláusula de rescisión, una negociación que mantiene en vilo al mirandesismo a pesar de que el dinero que están dispuestos a pagar los carbayones está por ahora muy lejos de las pretensiones del Mirandés.

Independientemente de lo que suceda con Aragón, los rojillos tendrán que reinventarse de nuevo porque apenas media docena de futbolistas tiene contrato para la próxima temporada. El problema es que esa reconstrucción, sin el director deportivo que ha dotado al equipo de una seña de identidad, se antoja mucho más complicada.

De los seis futbolistas a los que les resta un año más en Anduva, el único que ha sido titular indiscutible es Víctor Meseguer, cuya continuidad no está garantizada porque tiene ofertas para hacer las maletas. El Almería, que ya intentó su fichaje hace un año, parece dispuesto a volver a la carga y el Mirandés tendrá que decidir si prefiere hacer caja con su venta o retenerle con el riesgo de que el año que viene se vaya gratis.

El resto de jugadores que iniciarán la pretemporada a las órdenes de Joseba Etxeberria han tenido un papel muy secundario en el último ejercicio. Oriol Rey ha acabado su primer año como rojillo con 31 encuentros disputados, aunque su rol dentro del equipo cambió con la destitución de Escobar. Para el técnico extremeño era un fijo en las alineaciones, algo que no ha ocurrido con Etxeberria al frente del banquillo.

Menos minutos han tenido Iago López y Ramón Juan. El lateral solo ha jugado 995 repartidos en 22 partidos, de los cuales únicamente ha sido titular en siete mientras que el portero no ha debutado hasta la recta final de la competición, cuando el equipo ya no se jugaba nada clasificatoriamente. Hasta las tres últimas jornadas, sus únicas actuaciones se limitaban a la Copa del Rey, aunque precisamente que Etxeberria le haya dado la alternativa al final puede interpretarse, además de como un premio, como que el técnico quería verle en acción ante una posible marcha de Lizoain.

Los casos de Gelabert y Simón son diferentes a los de sus compañeros ya que ambos han estado gran parte de la temporada en el dique seco al sufrir graves lesiones. El punta había marcado cuatro goles antes de dañarse la rodilla y el club, en un bonito gesto, decidió ofrecerle la renovación al saber que debería pasar por el quirófano. Gelabert tampoco ha podido demostrar en Anduva la fama que le precedía cuando estaba en la cantera del Real Madrid. En los 16 duelos en os que pudo participar antes de lesionarse, dejó más sombras que luces aunque le resta un año más de contrato y en las oficinas rojillas confían en que esta campaña pueda explotar y asentarse en el fútbol profesional.

Una vez más, al Mirandés le espera un verano movido en cuanto a fichajes porque deberá ser uno de los grandes animadores del mercado. Una de las condiciones de Chema Aragón cuando renovó por el Mirandés era hacerse con jugadores en propiedad para no tener que empezar de cero cada temporada, pero de momento siguen siendo las cesiones las que han permitido dar al equipo un salto de calidad.