El banquillo más precoz de Segunda

Andoni Iraola quiere hacer valer el factor Anduva en una categoría tan exigente. /CDM
Andoni Iraola quiere hacer valer el factor Anduva en una categoría tan exigente. / CDM

Iraola es el técnico de menos edad de la categoría en otra apuesta del Mirandés por los entrenadores con ganas de crecer

ÁNGEL GARRAZA

No es lo habitual. De hecho, solo cuatro entrenadores de los 22 que arrancarán la competición de Segunda División tienen menos de 40 años de edad. Y en este capítulo, Andoni Iraola, desde el pasado miércoles nuevo técnico del Mirandés, es el más pipiolo porque solo tiene 37. Es un mes más joven que José Alberto López, inquilino el banquillo del Sporting. Fran Fernández (Alcorcón) suma 39 y Aritz López Garai, del Tenerife, 38.

La sintonía entre Chema Aragón, director deportivo del club rojillo, y el propio Iraola en cuando a estilo y forma de ver y entender el fútbol es lo que ha posibilitado que el de Usurbil comience en Miranda su andadura como míster en el fútbol español después de su pequeño periplo por Chipre.

El responsable del área deportiva sigue el camino iniciado con el predecesor en el cargo, Borja Jiménez. Hace un año poco se sabía a orillas del Ebro del abulense, quien hasta entonces había dirigido a equipos filiales y a modestos como el Izarra y el Rápido de Bouzas. No a conjuntos con la ambición y el objetivo de ascender a Segunda. La apuesta resultó positiva porque casi doce meses después, el Mirandés subió de peldaño para poder jugar en el fútbol profesional y ante 17 (de los 22 rivales) con pasado en Primera a partir del próximo mes de agosto.

El último inquilino en ocupar un banquillo en la LFP, Iraola, responde a un concepto similar en cuanto a estilo y edad. Bien es cierto que el Mirandés, en esta categoría, tampoco puede aspirar por razones obvias a nombres de más experiencia ante los que debería hacer un desembolso mayor en el aspecto económico. Un hecho que se hace extensible a la confección de la plantilla. Pero, además o quizás también debido a esa circunstancia, la llegada del excapitán del Athletic responde a una filosofía marcada por el director deportivo desde que se hizo cargo del área hace un año.

Desde el club rojillo se quiere competir con otras armas ante los auténticos gigantes que hay en Segunda. Las ganas de crecer y la motivación que siempre existe entre los que empiezan, por mucho que Iraola acumule más de 500 encuentros como futbolista del Athletic, es lo que se persigue. No es lo mismo jugar que dirigir. Pero entrenadores que ofrezcan alternativas, además de los sistemas que cada uno acostumbre poner en práctica sobre el césped, que utilizan más la pizarra y que no se circunscriben a solo un planteamiento de juego es lo que se persigue.

Hasta no hace mucho entrenar, en este caso en Segunda, conllevaba tener que acumular una extensa trayectoria en los banquillos de ésta o de superior categoría. El cargo se está reinventando en los últimos años. Borja Jiménez, hace uno, quizás no pensaba en estar ahora entrenando en la Primera División de Grecia. Iraola, tras empezar no hace mucho en el fútbol base como preparador, se incorpora a la Segunda División para dirigir a un Mirandés próximo a su casa y cuyo valor mediático (también del club) se ha incrementado desde que el miércoles se dio a conocer esta incorporación.

La otra cara de la moneda la representa, en este sentido, José Antonio Anquela. El mítico míster, actualmente del Deportivo de La Coruña, es el más veterano con 61 años. Tiene ante sí una oportunidad de subir a Primera en una entidad que parte con un claro objetivo.

Sergio Egea, del Oviedo, tiene también 61. Víctor Fernández (Zaragoza) llega a los 58 y Pepe Mel (Las Palmas) contabiliza 56. Son clubes que apuestan claramente por la veteranía y por técnicos con más nombre en el cargo para intentar regresar a la elite. El resto, además de los cuatro citados al principio, se sitúa entre los 40 y 53 años (Álvaro Cervera, Cádiz). El perfil del Mirandés, por filosofía y quizás también por 'obligación', responde a otros parámetros: juventud, ganas de crecer, hambre...