La afición rojilla lleva desde el 27 de mayo sin ver a su equipo. / A. Gómez

Avanza una campaña que supone en torno al 8% del presupuesto del club

La cantidad que ingresa por abonos es inferior al 10% de la cuantía total que capta el Mirandés en Segunda División desde la temporada 2015/16

ÁNGEL GARRAZA

La intención con la venta actual que está en marcha en la sede del Mirandés, también a través de las nuevas tecnologías, es ampliar el número de abonados de la entidad. Superar, y hacerlo de forma considerable, los tres millares de fieles es el reto de una campaña que, en números totales, apenas representa en torno al 8% del presupuesto general del club en Segunda División.

Habrá que esperar a la junta general que se llevará a cabo el próximo mes de diciembre para que los accionistas conozcan el borrador del presupuesto de la campaña 2022/23, así como la liquidación de la que acaba de terminar, la 21/22, pero a tenor de los movimientos que se han registrado los últimos años –los dos de la pandemia aparte– desde hace unos ejercicios, no llega al 10% de la cantidad total en materia de ingresos que maneja el Mirandés en la segunda categoría del fútbol profesional.

Es necesario remontarse a la temporada 2015/16, cuando el Mirandés acabó en decimoquinto lugar de la clasificación en el terreno deportivo, para comprobar que el dinero que ingresó por los abonos alcanzaba, al menos, el 10% de lo que entra en las arcas rojillas.

La situación, al final de aquel curso, presentaba unos ingresos de 772.407 euros; es la última vez que en la sede de Francisco Cantera se ha captado más de lo previsto por este concepto, porque se habían presupuestado 766.490. Fue el 10,4% de unos ingresos que ascendieron a 7.405.854 euros.

Las cuantías han ido descendiendo desde entonces. Así, en la 16/17 se recaudó menos de lo estipulado en un principio: 738.698 euros, algo más de dos mil euros menos de unos ingresos que globalmente ascendieron a 8.599.113 euros. Solo el 8,5% de un presupuesto en el que la televisión se lleva el mayor porcentaje.

En la 19/20, en la vuelta a Segunda División tras el ascenso, no se pudo aprovechar el tirón de volver a disfrutar del fútbol profesional porque por los 'carnés' expendidos se generaron 507.042 euros, cuando se había incluido una cuantía de 658.685 euros en el proyecto de presupuesto. Prácticamente 150.000 euros menos. Para un club como el Mirandés, se trató de un descenso significativo.

En el cómputo global de ingresos, el club se hizo con 8.473.007 euros. Así que en materia de abonos, apenas se llegó al 6% del total de las cifras pese a subir de categoría.

¿Y en la última? La 21/22 aún no tiene los datos ya liquidados, oficiales y concretos, pero en la entidad se esperaba llegar a un 8% al presupuestar 714.524 de un total de 8.778.685 euros.