Arrancar el año como acabó el anterior

El equipo acumula cinco sesiones consecutivas de entrenamiento antes de reanudar hoy la competición oficial. /Avelino Gómez
El equipo acumula cinco sesiones consecutivas de entrenamiento antes de reanudar hoy la competición oficial. / Avelino Gómez

El Mirandés se conjura para concentrarse al máximo ante el Arenas en el duelo que estrenará 2019

ÁNGEL GARRAZA

Continuar con la buena dinámica con la que el Mirandés terminó 2018. Ese es el objetivo inmediato para esta tarde en Anduva (17 horas) en el duelo ante el Arenas, que servirá para inaugurar, en materia futbolística, 2019. Los de Jiménez quieren hacer valer el hecho de que juegan dos partidos consecutivos ante su hinchada y para empezar el año eso siempre es positivo, máxime cuando en el horizonte cercano, tras estos dos compromisos, se atisba El Sardinero. Y el Racing puede estar a solo dos puntos tras perder en Las Gaunas si los rojillos vencen hoy.

Todo pasa por lograr una victoria ante un equipo que siempre se lo ha puesto difícil a pesar de que, a lo largo de la historia, el rival solo ha vencido en una de las doce ocasiones que se ha presentado en Miranda. Los tres puntos permitirían acercarse más al líder y comenzar con las óptimas sensaciones que la plantilla dejó al final del ejercicio pasado.

Los jugadores, los más veteranos y con más experiencia en el Mirandés, lo han advertido esta semana: «Máxima concentración desde el primer instante». La Navidad ya ha terminado y todos deben mentalizarse y meterse de lleno en lo que hay por delante, un reto tan ambicioso e ilusionante como es intentar un ascenso de categoría.

Así lo indica Gorka Kijera. El capitán tiene en mente lo que sucedió hace exactamente un año. Por estas fechas, el Mirandés encadenó tres derrotas consecutivas en su peor trayectoria en la Liga. Dos de ellas fueron en Anduva, las únicas que se contabilizaron en la competición doméstica (eliminatorias al margen) en los últimos doce meses. Así que la lección está bien aprendida.

El camino que siguió el equipo en anteriores semanas invita al optimismo. Tres victorias consecutivas sin encajar un solo tanto, un registro que se puede ampliar a cinco partidos seguidos sin perder y un solo gol recibido, el que le endosó en el Principado el filial del Oviedo hace ya más de un mes.

El Mirandés no juega ante su afición desde hace casi 30 días. Fue la UDLogroñés el adversario que visitó Anduva el día 9 de diciembre para salir derrotado por un gol a cero, gracias al acierto del central Sergio González. En total, cuatro choques acumulados con victoria en casa.

Obtenidas con más o menos brillo, pero desde que el Mirandés empató a dos dianas con el Real Unión el 14 de octubre, a partir de ahí todos los encuentros como local se cuentan por triunfos: contra Tudelano, Amorebieta, Gernika y UDLogroñés. De forma menos vistosa que al principio, cuando no se ganaba, pero se suma de tres en tres. Y como no hay quinto malo, hoy se espera que se culmine la cita con una nueva victoria con la que afianzarse, de momento, en el segundo puesto.

La lógica dice que el guión que puede seguir Borja Jiménez en cuanto a planteamiento y alineación será muy similar al que mantuvo en los últimos envites de 2018. Lo que da resultado, es mejor no cambiarlo. Si bien, se abren varios interrogantes en este caso. Uno, porque hay que esperar a ver cómo es el estado en el que ha regresado realmente el plantel (tanto físico como, sobre todo, mental). En todos los equipos hay en el arranque de año algún que otro bajón de jugadores que se encontraban en forma hace un par de semanas y hoy se comprobará si ha afectado, en este sentido, el parón.

Y otro, la ausencia de Matheus. El brasileño no llegó a Miranda ni se entrenó con la plantilla el día 2 de enero, que es cuando debía regresar. Tampoco lo ha hecho en las jornadas sucesivas porque no ha regresado, de ahí que no será de la partida. Y por tal motivo, al técnico se le plantea la duda en el ataque.

Los tres últimos encuentros jugó con dos puntas: Claudio y él, pero al no estar uno de los dos delanteros centros que hay actualmente con ficha en la plantilla, la incógnita es saber si vuelve a un sistema con uno solo o sitúa a otros jugadores, Yanis en este caso, en esa demarcación para hacer pareja con el leonés. En alguna ocasión ya ha ejercido de falso nueve. Pero solo.

El regreso de vacaciones se ha traducido en una satisfactoria progresión de Cerrajería. En la última parte del pasado año estuvo lesionado y aunque, después, fue entrando en las convocatorias y en los últimos minutos, es ahora cuando se le ve completamente recuperado a tenor de las sensaciones que ha dejado en los ensayos de esta semana.