Arranca un Mirandés de Segunda

El entrenador rojillo se mantuvo muy observador a lo largo de todo el entreno. /E. C.
El entrenador rojillo se mantuvo muy observador a lo largo de todo el entreno. / E. C.

13 efectivos se dieron cita en el Campo 2 de Anduva para la primera sesión de pretemporada

TONI CABALLERO

Comienza una nueva campaña. El Mirandés jugará en Segunda División por segunda vez en sus 92 años de historia, todo un aliciente para que la primera sesión preparatoria de la pretemporada, que se llevó a cabo en el campo 2 de Anduva, contase con una afluencia de público rojillo más que reseñable, aproximadamente una setentena de seguidores.

Fueron muchos los que siguieron desde la banda más cercana a la carretera las evoluciones de un equipo en ciernes, que tan sólo cuenta con diez jugadores de la primera plantilla con contrato, muchos transferibles, los cuales varios no continuarán, previsiblemente, bajo la disciplina rojinegra cuando comience el curso futbolístico.

El equipo se estrenó con una sesión liviana donde predominó el estiramiento muscular y el contacto con el balón. Era la primera toma de contacto entre los jugadores y su nuevo entrenador, Andoni Iraola, que se mantuvo atento a sus pupilos durante el poco más de una hora de práctica. Una breve charla en el centro del campo dio comienzo al primer ensayo en el que intervinieron los renovados: Kijera; Limones, Sergio; Odei y Rey, y otros tres jugadores con contrato en vigor (Rodrigo, Irazábal y Galder Cerrajería). A todos ellos, se sumaron los canteranos Zunzu, Lucas, Molpe, Carbajo y Unai.

Especial atención llamó la ausencia de Rúper, que tras el ascenso del equipo vio automáticamente renovada su vinculación contractual con el club para la próxima temporada. Según la información aportada por la entidad, el centrocampista navarro cuenta con el permiso del club para ausentarse de las prácticas, ya que ambas partes han concordado que la carrera del de Ayegui en Miranda está finalizada. Por lo tanto, jugador y club deberán llegar a un acuerdo económico para rescindir el compromiso que los une durante una campaña más y, de esta manera, poder encontrar acomodo en otro equipo, a buen seguro cercano a su municipio residencial y de la categoría de bronce.

El otro jugador con contrato vigente que no participó en el primer entreno de la preparación veraniega fue Ernst Ohemeng. El veloz extremo ghanés también tiene permiso del club rojillo para disfrutar de algunos días más de vacaciones en su país natal. De hecho, en los últimos días los aficionados mirandesistas han podido seguir, a través de sus redes sociales, las diferentes actividades solidarias que ha realizado el jugador en su ciudad natal, donde es considerado todo un ejemplo a seguir por los más pequeños.

Mucho balón

La práctica se inició con un par de vueltas al campo 2 de Anduva. Tras una serie de estiramientos, el correspondiente saludo a la parroquia convocada en los aledaños y varios chascarrillos entre los pocos componentes del primer equipo y el quinteto de canteranos; Iraola dispuso una serie de ejercicios sobre el cuidado césped.

Así, tanto Limones como Carbajo se alejaron del grupo para realizar trabajo diferenciado con el entrenador de porteros, Anxo Martínez, que ya tuvo un papel importante dentro del cuerpo técnico de Borja Jiménez y ha sido renovado recientemente. Por su parte, los once jugadores de campo comenzaron con ejercicios de balón. Toque y carreras a bajo ritmo para desengrasar una maquinaria que hace menos de tres semanas estaba luchando frenéticamente por el asenso a Segunda División.

El entreno prosiguió por los mismos derroteros durante la aproximadamente hora y media que tuvo de duración. El balón estuvo muy presente en la mayoría de ejercicios dispuestos por el de Usurbil, que no quiso cargar de intensidad a los suyos en el primer día de pretemporada. A partir de hoy, y hasta que de comienzo la temporada el 17 de agosto en Vallecas, la carga de ejercicio físico irá en aumento hasta conseguir un estado de forma óptimo de cara a encarar la exigencia de la categoría de plata.

Durante la totalidad del entreno se pudo ver a un Iraola observador, y que no dedicó demasiadas palabras a los jugadores en su primer día al frente del buque. Un técnico que deberá conocer rápidamente las piezas con las que contará para emprender el gran reto de la permanencia en Segunda y a la espera de que vayan llegando los refuerzos.