Joseba Etxeberria saluda a la afición del Mirandés tras un partido en Anduva. / Avelino Gómez

Una apuesta por la continuidad en el banquillo en una liga con muchos cambios

Diez clubes tendrán entrenador nuevo la próxima temporada y el Albacete es el único que aún no ha confirmado técnico

RAÚL CANALES

Desde la etapa de Pablo Alfaro, el Mirandés no sabe lo que es planificar la temporada con entrenador. Habitualmente, las primeras semanas del verano se tenían que dedicar a buscar un técnico. La continuidad de Joseba Etxeberria otorga cierta continuidad a un proyecto que una vez más tendrá muchas caras nuevas en el vestuario, porque apenas media docena de jugadores tienen contrato en vigor.

Aunque Etxeberria solo lleva unos meses en Anduva, es uno de los veteranos de Segunda. Y es que esta campaña, once clubes comenzarán con entrenador nuevo. El resto, apostará por el mismo de la pasada temporada, aunque varios de ellos llegaron en la recta final, igual que 'el Gallo' al Mirandés. Es el caso de Aitor Karanka en el Granada, Pablo Guede en el Málaga o Abelardo, que se hizo cargo del Sporting en las últimas jornadas para evitar el descenso. También García Pimienta, que sustituyó a mitad de año a Pepe Mel, seguirá en Las Palmas a pesar de caer en la eliminatoria del play off ante el eterno rival.

Los únicos entrenadores que continuarán en sus equipos y que los dirigieron la temporada pasada desde el inicio son Calero, Garitano y Carrión. El míster del Burgos cumplirá su tercer año consecutivo en El Plantío, aunque su nombre sonaba para varios equipos.

La renovación de Garitano ha sido una sorpresa ya que después de estar muchas jornadas liderando la clasificación, al Eibar se le escapó el ascenso directo en el último minuto. Sin tiempo para reponerse del mazazo, los armeros fueron eliminados del play off. Aún así, la directiva valora el trabajo realizado por Garitano así que ha decidido mantenerle en el cargo.

Por su parte, Luis Carrión llegó hace dos campañas al Cartagena para asegurar la permanencia y la pasada temporada consiguió que el equipo coqueteara durante unas semanas con la zona noble de la tabla. Por eso, los albinegros han decidido que sea nuevamente el encargado de liderar el nuevo proyecto.

De los cuatro conjuntos que han ascendido, tres premiarán la labor de sus entrenadores. Javier Rozada ha firmado una notable temporada en el Racing y Eder Sarabia - en algunos momentos de su carrera ha sonado para el Mirandés- ha logrado que el Andorra juegue por primera vez en su historia en el fútbol profesional. Ambos han hecho méritos más que suficientes para seguir en el banquillo, igual que Miguel Álvarez al frente del Villarreal B, que será el decano de la categoría porque será su sexto año en el filial amarillo.

Un caso curioso es el del Albacete, donde no continuará Rubén de la Barrera a pesar de haber logrado el objetivo dejando en la cuneta al Deportivo en Riazor. Sin embargo, los caminos de Albacete y De la Barrera se separarán. Los manchegos son los únicos que aún no tienen confirmado el nombre del inquilino de su banquillo mientras que el técnico suena para dirigir al Alcorcón.

Entre los que han decidido cambiar de aires, destaca Jon Bolo, que tras un exitoso ciclo en la Ponferradina se sentará en el banquillo del Oviedo. El anterior técnico de los carbayones, Cuco Ziganda, intentará el ascenso con el Huesca. En el Alavés, el míster será Luis García Plaza, el Ibiza ha confiado su segunda experiencia en la categoría a Javi Baraja, el Leganés se ha puesto manos de Iñigo Idiakez después de que Nafti anunciara que dejaba Butarque para fichar por el Levante, Hernán Pérez será el técnico del Lugo, Juan Carlos Carcedo el del Zaragoza y el portugués José Gomes entrenará a la Ponferradina.