Gelabert no ha jugado todo lo que desearía el técnico y el jugador por unos problemas estomacales. / PRensa 2

La apuesta es por una alineación más estable

A partir del domingo se verá en el Mirandés un 'once' tipo después de que toda la plantilla, salvo Ramón Juan, haya tenido oportunidades

ÁNGEL GARRAZA

«No se trata de matar a nadie de la plantilla porque no es el mejor día para sacar conclusiones», señalaba Lolo Escobar en su última rueda de prensa tras el partido ante el líder Almería. Sin exageraciones, opta por huir de extremismos, lo que no es óbice para que después de los últimos encuentros disputados y de las rotaciones efectuadas en el cuerpo técnico se tenga «bastante claro» cuál es el once inicial tipo que de ahora en adelante más se podrá ver sobre el césped, salvo variaciones puntuales para beneficiar a jugadores que realmente se lo merezcan, contratiempos en forma de lesiones, sanciones federativas o picos en los estados de forma.

Adiós a las pruebas con el fin de utilizar un once inicial más reconocible, susceptible de algún cambio como es lógico, pero con más continuidad en el tiempo. Así quedará reflejado dentro de dos días en La Romareda con motivo del duelo ante el Zaragoza, un compromiso que en el equipo rojillo se espera sirva a modo de punto de inflexión ante un oponente que se encuentra ubicado por debajo en la tabla, con dos puntos menos.

No se aplicarán tantas modificaciones, que es lo que ha venido sucediendo en estos primeros meses de competición. Una circunstancia que ha estado motivada, entre otras razones, porque la idea inicial era tirar, a ser posible, de la mayor parte de la plantilla en lugar de como ocurría otras temporadas en las que los diferentes técnicos hacían uso en los partidos de competición oficial de un grupo de apenas 14, 15 efectivos.

Todo se encamina, sin embargo, a que a partir de ahora las oportunidades se reserven para los entrenamientos. En el entorno da la sensación de que no se ha dado con la tecla que permita una mayor regularidad y consistencia del equipo, argumento que zanja acto seguido el preparador mirandesista al recordar que «tenemos bastante claro cuál es el once inicial tipo».

Toda la plantilla, a excepción del portero Ramón Juan, ha tenido ocasión de mostrar sus virtudes. Han jugado todos en la condición de titulares y muchos de ellos han intervenido en diferentes perfiles y demarcaciones. Ningún futbolista de campo, en este sentido, podrá echar en cara que no ha disfrutado de oportunidades. Todo lo contrario. Pero lo que es seguro es que, a partir de ahora, algunos miembros de la plantilla podrían no aparecer tanto a no ser que se ganen con creces su presencia entre los elegidos en el trabajo previo.

«Tenemos muy ajustado ese tiro, hemos rotado hasta ahora por el estado físico de los jugadores», sostiene el inquilino del banquillo. Ya no es tiempo para rotaciones, salvo las que se hagan de forma obligada.