Anduva busca el talento más precoz

Paris, durante un entrenamiento la pasada temporada./ A. G.
Paris, durante un entrenamiento la pasada temporada. / A. G.

El Mirandés necesita encontrar un mínimo de cuatro jugadores sub-23 antes del próximo 31 de agosto para confeccionar su plantilla

Daniel Ortiz
DANIEL ORTIZ

«En las últimas 72 horas hemos agotado la batería del teléfono cuatro o cinco veces cada día». Con esa frase, pronunciada el pasado lunes durante la presentación de Borja Jiménez como nuevo técnico de la casa. José María Aragón constataba la realidad de un director deportivo a menos de una semana –los trece jugadores de la plantilla están citados en Anduva el próximo jueves para someterse a diferentes pruebas médicas y comenzarán a ejercitarse el día 16– de la vuelta al trabajo de su equipo.

Son días de llamadas constantes entre clubes y representantes para cuadrar la siempre compleja ecuación en la que intervienen las necesidades deportivas de la entidad, los ajustes presupuestarios que impone el Consejo de Administración y el interés por parte de los jugadores, esos que dicen que siempre tienen la última palabra. Y en esa 'gymkana' por completar la escuadra rojilla, la necesidad de encontrar talento joven se antoja como prioritaria.

Porque de los trece hombres con los que –a falta de movimientos de última hora– cuenta Borja Jiménez, ni uno solo cumple con el perfil de jugador sub-23 y el reglamento federativo impide que sean más de dieciséis los futbolistas mayores de esa edad. Antonio Romero es, de quienes mantienen contrato en vigor con la entidad mirandesa, el único por debajo de los 23 años, aunque los cumplirá en octubre y la Federación considera sub-23 a todo aquel que haya nacido después del 1 de enero de 1996 cuando comience la temporada.

Perfil de plantilla

Atendiendo a sus antecedentes, Borja Jiménez es de esos técnicos que prefiere arrancar la temporada con las espaldas bien cubiertas, con una plantilla amplia, y la pasada campaña llegó a dar minutos hasta a 26 futbolistas en el Rápido de Bouzas, donde contó con 22 efectivos (Pablo Alfaro acabó alineando a 23). No obstante, Aragón ya advirtió en su presentación de que el nuevo técnico deberá de ajustarse a las limitaciones impuestas por la directiva, que se debate entre mantener el mismo número de componentes que el pasado año (21) o arrancar con uno menos para –llegado el caso– reforzar la plantilla en el mercado invernal.

De optar finalmente por esta última vía (la decisión se tomará en función de la composición de grupos de la categoría), Aragón y Jiménez tienen ante sí el reto de fichar a siete jugadores de aquí al 31 de agosto, de los que cuatro deberán ajustarse al perfil de sub-23.

A día de hoy, las necesidades más prioritarias de la dirección deportiva pasan por la contratación de un portero que le dispute el puesto a Limones; un cuarto central que pueda complementarse con David Prieto, Melli e Israel Puerto y un jugador de banda derecha que se ajuste al rol que este año han desempeñado por Borja Sánchez e Igor Martínez.

Los 'huecos' restantes deberá rellenarlos Borja Jiménez en función de cómo quiere rotar a sus efectivos, si bien se antoja urgente la llegada de dos laterales que puedan dar cobertura a Paris y Kijera. Como es habitual cada verano, el técnico tendrá que valorar qué efectivos del conjunto filial están capacitados para dar el salto al primer equipo.

 

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