Jon Ander Garrido se resiente de la rodilla operada y podría colgar las botas este verano

T. C.

Jon Ander Garrido había iniciado la pretemporada en el Cádiz CF con la máxima ilusión. Trabajaba como uno más con sus compañeros hasta que todo se truncó el 15 de julio en el partido contra el Barbate disputado en el Benalup-Casas Viejas. El exmirandesista saltó al césped tras el descanso, eran sus primeros minutos en la apertura de los amistosos de verano, pero apenas duró un cuarto de hora sobre el terreno de juego, ya que notó un chasquido en su rodilla operada.

La rodilla le vuelve a dar problemas hasta el punto de que se ve obligado a frenar en pleno periodo de preparación estival. De hecho, no forma parte de la expedición cadista concentrada en la Costa del Sol. Ahora se abre un compás de espera hasta que haya un informe médico sobre la mesa, pero la situación de Garrido es más que complicada dado que se trataría de una recaída.

Padece una lesión crónica en la rodilla fruto del desgaste sufrido a lo largo de su extensa carrera como futbolista. Dolor, intervenciones e inestabilidad marcan los últimos años de Garrido en el fútbol profesional. Así son los últimos cursos del bravo pivote defensivo que militó en el cuadro rojillo el pasado curso.

Garrido se perdió la primera parte de la pasada campaña 2021-2022 que empleó en su recuperación. Camino de los 33 años (el próximo mes de octubre), el vasco tendrá que decidir su futuro en próximas fechas. Una solución puede ser pasar una vez más por el quirófano para intentar mejorar y alargar su carrera un capítulo más. La segunda vía, más drástica, puede pasar por colgar las botas. Nada está descartado a día de hoy y todo está en manos de los médicos y del propio Garrido.

Se trata de un jugador con una trayectoria tan dilatada como impecable, que podría verse obligado a dar un paso al costado por las lesiones de rodilla, lo que supondría un final muy injusto.