El nuevo futbolista jabato está en Canarias con el resto de la expedición que hoy regresa a Miranda. / CDM

Álvaro Sanz está en Las Palmas con el Mirandés tras confirmarse que será jugador rojillo hasta 2025

El centrocampista de Caspe, de 21 años, firma tras rescindir con el Barcelona, club que mantiene el 45% de sus derechos

ÁNGEL GARRAZA

Ya es oficial. De hecho, el jugador se encuentra en Las Palmas con el resto de la expedición que hoy volverá, vía Vitoria, a Miranda tras jugar anoche contra el conjunto canario. Todo ello una vez que el Mirandés y Álvaro Sanz han llegado a un acuerdo para la incorporación del mediocentro aragonés a la disciplina rojilla por lo que resta de temporada y dos más. Lucirá, a tenor de la camiseta que mostró ayer, el dorsal 18.

«Con muchas ganas e ilusión de comenzar este nuevo reto junto al Mirandés. Muchas gracias por la confianza, voy a darlo todo para conseguir lo mejor para este club», indicó después de que se confirmara su incorporación.

Álvaro Sanz Catalán (Caspe, Zaragoza, 2001) es un mediocentro de 1,70 metros de altura que destaca por un buen manejo de balón, amplia visión de juego y capacidad organizativa. Formado en las categorías inferiores del Barcelona, donde ha permanecido los últimos siete años y medio después de recalar en el cadete B en 2015, es un futbolista al que le gusta ser protagonista con el cuero, siendo muy participativo tanto en la posición de mediocentro como en la de mediapunta. Además, durante el pasado curso, también actuó eventualmente en el carril derecho como lateral.

En esta primera mitad de la temporada ha disputado un total de 673 minutos en Primera RFEF con el Barcelona Athletic, equipo en el que era el segundo capitán, y 12 en 'Champions League' con el primer equipo en el triunfo blaugrana ante el Viktoria Plzen (2-4). También participó en Liga frente al Mallorca, hace un año. y es campeón de Europa sub-19. Su contrato expiraba en el club catalán el próximo mes de junio.

El club azulgrana informó que se ha quedado con el 45% de los derechos del jugador, con incidencia en futuras operaciones, pero no ha especificado la cuantía de la operación de traspaso, que algunas fuentes cifran en cien mil euros. El jugador da un paso adelante en su carrera al adentrarse, a partir de ahora, en la Segunda División.

El joven efectivo y la entidad blaugrana se han intercambiado agradecimientos a través de una carta y un comunicado tras el paso del futbolista por La Masía, donde le han dado la oportunidad de estrenarse en la elite y al máximo nivel europeo. «El FC Barcelona expresa públicamente su agradecimiento a Álvaro Sanz por la profesionalidad, el compromiso y la dedicación que ha mostrado siempre hacia todos los estamentos que conforman la familia azulgrana y le desea suerte y logros en el futuro».

El fichaje en forma de traspaso de Álvaro Sanz es el primero en el presente mercado invernal que el Mirandés concreta en esta modalidad. En propiedad. A buen seguro que no será el último con el fin de buscar continuidad.

Se trata, al mismo tiempo que se refuerza la plantilla actual para lo que resta de campaña, casi toda la segunda vuelta –algo necesario dado el número de efectivos existente a día de hoy– de ir armando un bloque, una columna vertebral para que en verano no haya que sumar tantas caras nuevas, con lo que eso supone. En primer lugar, para la dirección deportiva y después, para el cuerpo técnico y los propios futbolistas respecto al arduo trabajo que hay que llevar a cabo para ensamblar tantas piezas nuevas.

El tercero con contrato

Seguir con la misma filosofía, pero con, al menos, un puñado de jugadores que continúen. Esa es la idea. Por este motivo, la llegada de Aitor Sanz se traduce en el tercer miembro del plantel que tiene garantizada la continuidad en el club más allá del próximo mes de junio.

El polivalente pivote se suma así a los dos centrales, Barbu y Michelis, que tienen contrato de larga duración. En el caso de los defensas firmaron por tres temporadas. Son tres jugadores jóvenes, con futuro, que es lo que busca el Mirandés para reforzar el equipo. Tanto para el presente como para el futuro.