Alternativas para el crecimiento del Mirandés

Claudio y Matheus jugaron por primera vez juntos desde el comienzo del partido ante la UDLogroñés porque antes solo habían coincidido en segundos tiempos. /A. G.
Claudio y Matheus jugaron por primera vez juntos desde el comienzo del partido ante la UDLogroñés porque antes solo habían coincidido en segundos tiempos. / A. G.

La variante de dos puntas, no vista hasta ahora desde el inicio, se aplicará más veces en Anduva como plan para no ser previsible

ÁNGEL GARRAZA

Plan A, B o C. El caso es tener distintas variantes que se puedan aplicar en los partidos, principalmente en los decisivos y en los que se prevé disputar a partir del próximo mes de mayo, que es cuando el Mirandés se jugará realmente toda la temporada si es que se clasifica finalmente entre los cuatro primeros del grupo. En ese cometido está el cuerpo técnico liderado por Borja Jiménez, como ya quedó claro en la última jornada, cuando sorprendió a todos al alinear por vez primera desde el principio del encuentro a los dos puntas natos que hay en la plantilla: Matheus y Claudio Medina. Pito Camacho se encuentra en pleno proceso de recuperación de su lesión y, por lo tanto, sin ficha de momento.

Antes, ya jugó como novedad con tres centrales, en Leioa, aunque a tenor del resultado final aquella experiencia no resultó satisfactoria y no la ha repetido, si bien tampoco se ha presentado el equipo en un escenario similar. Ha utilizado, también, un mediocentro, dos... Hay que estar preparados con varios esquemas ante la fase decisiva.

Nunca se había visto, al menos desde el pitido inicial, a los dos delanteros juntos sobre el césped. Solo como medida de urgencia, en la segunda mitad ante el Real Unión, siete minutos del choque contra el Racing, el último cuarto de hora frente al Barakaldo o el segundo periodo contra el Sporting B. En partidos, en definitiva, que se iban perdiendo o, como máximo, que permanecían todavía en tablas y desde el banquillo se buscaba la victoria en los compases finales.

Es una medida más para evitar caer en el error de ser un equipo previsible, fácil de defender para los adversarios. Un planteamiento que, en este sentido, no se quedará solo en una prueba frente al anterior rival, la UDLogroñés, a quien también le sorprendió esta puesta en escena el pasado fin de semana.

«Seguro que lo veremos más veces», confiesa el técnico. Asegura que así será en cuanto a opción, aunque los nombres de los protagonistas de la dupla atacante pueden variar. «Cuando vuelva Pito no sé quién será, si los dos que jugaron ante el Logroñés o uno de ellos con él, pero está claro que sí se utilizará».

El inquilino del banquillo mirandesista sostiene que «en Anduva necesitaremos en muchos partidos dos delanteros». Los empates como local cosechados en el arranque de la temporada y la predisposición de muchos conjuntos visitantes (no todos) a cerrar líneas y esperar al Mirandés hacen que sea factible este planteamiento.

Ha habido encuentros en los que se ha terminado con dos 'nueves'. Incluso, en ocasiones, han sido otros efectivos los que han actuado como punta de lanza, caso de Yanis (en Merkatondoa, por ejemplo) o Miguel Díaz. Sin ser delanteros centros, han ejercido de falsos arietes para aprovechar sus cualidades y atacar de forma diferente.

Sí que el hecho de poner en liza a dos puntas conlleva que el juego sea más directo al disponer de menos jugadores por dentro para practicar un estilo combinativo en el centro del campo con el que llegar a la delantera; se gana, en cambio, en profundidad por el interior para poder atacar a los centrales rivales, si bien tal y como subraya Jiménez «hay que ir adaptándose a todos los sistemas porque cuanto más variable sea el equipo, más variantes y posibilidades de jugar tenga, seremos mucho más ricos».

La intención es no ceñirse siempre al mismo plan, a utilizar el esquema habitual porque, reconoce el abulense, «en ese caso nos pasa lo que nos ha pasado en semanas anteriores, que nos convertimos en un equipo plano y fácil de defender. Creo que esto, al final, nos sirve a modo de crecimiento para cuando llegue el momento de la verdad».

Ahí parece que va enfocado el trabajo de un equipo que se sitúa tercero en la clasificación, a nueve y tres puntos, respectivamente, del segundo y tercer clasificados, y con cuatro de ventaja con respecto al quinto, el Sporting B, diferencia que ha aumentado con esa posición tras la última jornada del campeonato.

Y es que la variación en los planteamientos es una seña de identidad del entrenador. «Es mi forma de trabajar y de hacer que mis equipos jueguen», insiste cuando se le pregunta sobre las modificaciones.