Undabarrena: «Uno juega para que te pueda llamar el Mirandés; es un desafío»

Eneko Undabarrena se enfundó ayer por primera vez la elástica rojilla oficial de esta temporada. /Avelino Gómez
Eneko Undabarrena se enfundó ayer por primera vez la elástica rojilla oficial de esta temporada. / Avelino Gómez

El bilbaíno mantiene que «no tiene nada que ver jugar aquí con hacerlo en el Amorebieta o el Leioa; son mundos muy distintos»

ÁNGEL GARRAZA

Llegó la presentación del primer refuerzo invernal que ha incorporado el director deportivo, Jesús Seba, de los tres que, en total, recalarán en el club rojillo durante un mes, «que será muy largo», como reitera el encargado de rastrear el mercado en la entidad. Todo hace indicar que el Mirandés no lo dará por cerrado hasta el próximo día 31. Eneko Undabarrena ya está a las órdenes del cuerpo técnico comandado por Alfaro. Lleva desde el principio de esta semana en Miranda, tiempo suficiente para que haya comprobado el significativo cambio que ha experimentado de jugar en el Leioa o, anteriormente, en el Amorebieta a hacerlo ahora en el Mirandés.

Es la primera vez que sale de tierras vizcaínas para recalar en otro club, de ahí que en sus primeras manifestaciones públicas realizadas en Anduva como nuevo jugador rojillo, haya hecho hincapié en que «más por el hecho de salir de un equipo es por el club al que llegas. No es lo mismo jugar en Amorebieta o en Leioa que en el Mirandés. Por todo: objetivos, repercusión y masa social. Uno juega para que estas cosas puedan suceder, la temporada pasada hice un buen año, ahora estoy a un buen nivel y te sorprende la llamada porque el mercado del Mirandés engloba a toda la Segunda B y que te llame, te impresiona y te agrada mucho».

El mediocentro rojillo asegura que «el Mirandés tiene muchas cosas; al final, es un equipo que ha estado en Segunda División en los últimos años, que tiene una estructura completamente profesional y, sobre todo, con una masa social muy grande detrás. Hay mucha gente viendo los partidos también cuando juega fuera y es una estructura totalmente distinta; aunque estés en la misma categoría son mundos totalmente distintos».

Así que el bilbaíno se toma su fichaje por la entidad de Miranda como un reto personal. «Claro que es una oportunidad y un desafío. Lo hablaba con Jesús (Seba) y le comentaba que al que le gusta el fútbol le motiva este tipo de retos; para mí es una oportunidad estar aquí y, en primer lugar, ascender, que es lo principal».

¿Cómo están siendo sus primeros días? Undabarrena subraya que está «muy contento; está siendo bastante sencillo, la gente ya me dijo que la acogida iba a ser muy buena desde el primer día tanto por parte del cuerpo técnico, como de los jugadores, Jesús y de todo el mundo. Me están ayudando, así que la adaptación está siendo rápida y buena».

Quienes han seguido más de cerca su trayectoria durante estos últimos años, dicen que sus características pasan por cubrir mucho campo en la medular y por incorporarse al área contraria con cierta frecuencia. Respecto a si está de acuerdo con estas apreciaciones que llegan desde Bilbao, considera que «tampoco llegó tanto arriba. Si tengo oportunidad, claro que me gusta hacerlo, pero no soy de definirme porque hay jugadores que no se adaptan al sitio. La gente que me conoce ya sabe cómo soy, a día de hoy lo único que puedo prometer es trabajo».

Ya ha tenido la oportunidad de ver en varias ocasiones al Mirandés y aunque perdió en el último partido, mantiene que lo que vale es la regularidad. «El otro día, no fue del todo bueno el partido. Aunque seguir primero, a pesar de la derrota, dice mucho de su solvencia. La realidad es que va primero».

Vive en Miranda, como todos

Al igual que el resto de la plantilla, salvo los vitorianos Igor Martínez y Sergio Pérez por razones obvias, vivirá en Miranda, condición exigida a todos los futbolistas por los responsables del club a la hora de estampar su firma por la entidad mirandesista. Esta circunstancia le impedirá asistir a las clases de Ingeniería. «Estoy acabando la carrera, voy a vivir en Miranda, a los exámenes sí voy a poder asistir durante estos seis meses que quedan, pero a las clases no, porque coinciden con los entrenamientos. Sin embargo, el que quiere, puede y eso no es ningún problema».

Firmó hasta mitad de temporada, pero ambas partes han dejado una puerta a la posibilidad de continuar su vinculación a partir del próximo mes de junio si los resultados, en todos los sentidos, son satisfactorios. «Son cosas que ya hemos hablado (con Seba) en cuanto a la duración del contrato; yo voy día a día, a ganarme el sitio y si al final de temporada hemos conseguido el objetivo de ascender, que es el primordial, y yo estoy bien conmigo mismo y a gusto tras participar en el grupo, si los dos estamos contentos, no habría problema alguno en continuar».

Al Mirandés le aguardan dos partidos trascendentales para su devenir en la liga. El primero, el de este domingo en El Molinón ante el filial del Sporting, segundo clasificado. ¿Podría estar ya disponible si lo considera el técnico o hay que esperar un poco más? «Estoy dispuesto para jugar. Y si es a partir de este fin de semana, mejor. Yo trabajo para ayudar y para que cuente conmigo, lo que hace que el equipo vaya bien es la competencia y si se lo pongo difícil al mister ya este fin de semana, pues mucho mejor», responde el vizcaíno.

«Los próximos partidos son complicados pero son los que, al final, todo el mundo quiere jugar. Y el de este domingo en El Molinón, en ese escenario, es uno de ellos. Se mueve mucha gente y motiva».

Su conocimiento del Grupo II es exhaustivo, de ahí que no dude en calificarlo de «muy duro. El último clasificado te puede pintar la cara y las segundas vueltas siempre son más complicadas, no te puedes fiar de nadie. El otro día, ante el Leioa, se comprobó. De vez en cuando un toque de atención nunca viene mal para saber que no va ser fácil y que queda mucho todavía hasta que se decida todo».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos