Protagonista del despegue rojillo

Mujika se medirá por vez primera al Mirandés, donde militó 5 años y medio en los que vivió los ascensos de Tercera a Segunda

ÁNGEL GARRAZA

El día 23 de enero de 2009, en pleno mercado invernal para fichar jugadores, se hacía público el fichaje de Haritz Mujika por el Mirandés. Llegaba al equipo rojillo como refuerzo porque el club anhelaba el ascenso a Segunda División B después de que en los tres años anteriores este objetivo se escapara en el último instante. Aquel fue solo el inicio porque el de Pasajes se convertiría en uno de los protagonistas, junto a Iván Agustín y Mikel Iribas, de la eclosión de una entidad mirandesista que transitaba por Tercera División y que tan solo tres años después se metería de lleno, por primera vez en su historia, en el fútbol profesional.

Todo ello, con el delantero guipuzcoano en sus filas. En su llegada al club, agradeció el interés mostrado por el Mirandés, en este sentido por el entonces secretario técnico, Carlos Lasheras. El jugador había tenido una lesión y el Zamora prescindió de sus servicios. Recaló en Miranda, donde acabó de recuperarse y fue uno de los artífices del ascenso a Segunda B de la mano del técnico Julio Bañuelos.

Fue la primera piedra. Se habían sentado las bases de lo que iba a llegar después. Mujika sería testigo de todo ello en primera persona. Junto a sus compañeros consiguió la permanencia, siempre difícil en la primera temporada de regreso. Estuvo a punto de lograr el ascenso a Segunda, que se consiguió en el ejercicio 2011/12. Con semifinales de Copa incluidas.

Cerró su ciclo en el Mirandés en el verano de 2014. Había jugado cinco temporadas y media en el primer equipo, todas ellas históricas, y con goles importantes en su haber. Entre ellos, logró dos de los tres que el conjunto rojillo obtuvo en la final del ‘play off’ de 2009 contra el Jerez Industrial en Anduva o el cuarto que sirvió para dar la vuelta a la eliminatoria contra el Cádiz (4-1) en un partido memorable tras caer en la ida 2-0 en el estadio Ramón de Carranza.

Los datos revelan que jugó 171 partidos con la elástica rojilla, lo que confirma que siempre fue una pieza importante para todos los entrenadores mirandesistas. Marcó 29 tantos (en muchas ocasiones jugó de mediapunta o en una banda, no solo como delantero de referencia). Su balance, dado que su etapa coincidió con la época más gloriosa del Mirandés, es positivo porque ganó 77 encuentros, empató 54 y perdió solo 40. En Segunda División, jugó con los rojillos en las dos primeras campañas del equipo en la LFP.

A sus 36 años, es el jugador más veterano del Amorebieta y uno de los más importantes, tal y como confiesa su actual técnico, Joseba Etxeberría. «Lo da todo y es un ejemplo en los entrenamientos y en los partidos», dice el mister guipuzcoano. Este domingo, si todo transcurre con normalidad, será de la partida en Urritxe y se enfrentará por primera vez desde que dejó el club rojillo al equipo en el que ha logrado los mayores éxitos deportivos de su carrera.

El rival del Mirandés este fin de semana también cuenta con otros dos exmirandesistas en sus filas: Ubis y Goiria. El primero, sigue en activo. El delantero de Logroño (29 años) solo militó una campaña en la entidad: la 2010/11, en la que a los rojillos les sobraron solo cinco minutos para conseguir un ascenso que el club certificaría un año después.

8 goles de Ubis

Disputó 33 partidos, 13 como titular y su acierto rematador se vio reflejado en los ocho goles que logró. La siguiente temporada recaló en el Amorebieta; después, jugó en la UDLogroñés las tres siguientes. A continuación, regresó al Amorebieta, posteriormente se enroló en las filas del Arenas y este verano volvió a la que ha sido una de sus casas en Segunda B: su actual equipo, con el que se enfrentará dentro de dos días a los de Pablo Alfaro.

En este curso ha intervenido en los ocho encuentros, si bien en solo la mitad de ellos ha sido titular. Acumula dos tantos, siempre como jugador ofensivo en la escuadra de Etxeberría.

Quien ha dejado el césped para pasar a ejercer su labor en los despachos ha sido Goiria, otro exrojillo. Natural de esta misma localidad vizcaína (37 años), perteneció al Mirandés entre 2012 y 2014, ambas temporadas en la categoría de plata, por lo que coincidió con Mujika. Jugó 64 encuentros (entre Liga y Copa) de los que en 34 formó parte de la alineación. Media docena de tantos entre las dos campañas fue su registro.

Ahora es el director deportivo del club de su ciudad natal. «Necesitamos los puntos más que el Mirandés, que va muy bien», afirma tras jugar en el conjunto vasco las tres temporadas anteriores. Goiria forma tándem con Joseba Etxeberría en el capítulo técnico.

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