Un ‘play off’ más caro para todos

Pablo Alfaro, con Rúper y Borja en un anterior entrenamiento. / AVELINO GÓMEZ
Pablo Alfaro, con Rúper y Borja en un anterior entrenamiento. / AVELINO GÓMEZ

El Mirandés necesitaría 67 puntos para jugarlo, por los 61, 63 y 60 que lograron Majadahonda, Toledo y Real Unión en las últimas campañas

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Llega el periodo decisivo del campeonato, apenas mes y medio de competición y, como consecuencia de ello, la fase propicia y habitual de cada temporada para echar cuentas sobre lo que falta y lo que se necesita para lograr el objetivo propuesto una vez se disputen las 38 jornadas programadas. Aunque el mensaje interno que impera en el seno del cuerpo técnico y, por ende, en la plantilla del Mirandés es centrarse de forma exclusiva en el siguiente partido y en sumar los tres puntos de cada fin de semana, lo cierto es que el aficionado rojillo comienza a echar cábalas sobre lo que le espera a un equipo que, dado el promedio actual de puntos que arrojan los equipos del Grupo II de Segunda B, sabe que deberá alcanzar los 67 para asegurarse su participación en el ‘play off’.

Una fase, la que se jugará a partir del fin de semana del 19/20 de mayo, cuyo acceso está más caro para todos que en pasadas campañas. Son cifras, en cualquier caso, que tiene al alcance de la mano porque ‘solo’ necesitaría sumar diez puntos más de los 24 que le quedan por jugar en los ocho encuentros que le restan hasta el final de la competición, uno más que a todos los demás aspirantes al aplazarse hasta el próximo miércoles, 4 de abril, el duelo ante el Lealtad en Villaviciosa. Ganar tres de esos partidos y puntuar en al menos otro le bastaría para meterse entre los cuatro primeros de la tabla.

El Racing, a día de hoy, es el que marca la frontera del ‘play off’ al ocupar la cuarta plaza con 55 puntos. Eso se traduce en que el cuarto clasificado tras las 38 jornadas, sumaría 67. Aunque, como es lógico, puede variar finalmente en algún punto, la media tras los 31 choques jugados es lo suficientemente fiable como para intuir la puntuación que hará falta para seguir con la competición oficial a finales de mayo.

«Unos 66/67 serán necesarios», admite el entrenador del líder Sporting B, José Alberto López, un equipo que prácticamente tiene asegurada su presencia tras contabilizar ya 63 con siete choques todavía por delante y venir de Tercera División.

Otras temporadas en este mismo grupo de los equipos vascos –referencia que se coge al haber hasta nueve de esta comunidad en este curso– hacían falta menos para jugar la fase a la que todos aspiran. Así, en la 2016/17, fue el Rayo Majadahonda el que se situó en la cuarta posición con 61 puntos; solo seis más de los que ya tiene el bloque cántabro.

El Toledo consiguió 63 un año antes y el Real Unión, 60 en la 14/15. En las 13/14 y 12/13, sin embargo, hizo falta el mismo número de puntos que los que se prevén ahora porque el Las Palmas Atlético llegó a los 66 y el Bilbao Athletic se quedó fuera con 65; en 2013, el Lleida siguió jugando después de concluida la liga con 66. Pero en los últimos cursos no ha sido la tónica predominante.

Un liderato más complicado

Mientras tiene cerca, salvo hecatombe, jugar la fase de ascenso, más difícil se presenta, a priori y siempre a tenor de los datos (objetivos) las medias y las sensaciones de los equipos, recuperar el liderato. No está descartado, ni mucho menos, porque mantiene las opciones de luchar por acabar en lo más alto de la clasificación en un reto que se debe marcar para finalizar de la mejor manera la liga regular, pero si la trayectoria de los mejores conjuntos continúa como hasta ahora, serían necesarios 77 puntos para quedar campeón.

Los 63 que acumula el filial sportinguista hasta la fecha son los que lo marcan. Es el que lo tiene más cerca y el mejor posicionado en un curso en el que también será necesario lograr una mayor puntuación que en el anterior, cuando el Albacete quedó en primer lugar al alcanzar los 69 –el Toledo, segundo, hizo 65 y el Fuenlabrada, 63–.

El Castilla y el Barakaldo, dos campañas atrás, ocuparon los dos primeros puestos con 80 cada uno, pero en el ejercicio 2014/15, el Huesca sumó 69, al igual que el Albacete en 2017. El Sestao, en 2014, llegó a 71 para concluir como campeón.

El Mirandés deberá sumar en estos ocho últimos envites más triunfos que los obtenidos en los 11 primeros de la segunda vuelta y parecerse más al equipo que conseguía victorias con la profusión que sí mantenía en la primera para optar a concluir en lo más alto del Grupo II el próximo día 13 de mayo. Dado que actualmente cuenta con 57 puntos, debería sumar los tres en media docena de partidos.

El filial sportinguista le supera en el balance entre los dos equipos y la Real Sociedad B, que va claramente de menos a más en la competición y que ahora ocupa la segunda plaza, ganó en Anduva por 0-2. Queda por jugar, entre otros, el duelo de Zubieta, uno de los ocho que todavía debe encarar el bloque de Alfaro hasta que se dé ‘carpetazo’ a la competición doméstica antes de jugar las eliminatorias por volver a Segunda.

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