Personalidad para una remontada posible

Peláez, abrazado por sus compañeros, fue el último goleador del Mirandés en la Liga./Avelino Gómez
Peláez, abrazado por sus compañeros, fue el último goleador del Mirandés en la Liga. / Avelino Gómez

La plantilla rojilla está convencida de conseguir el ascenso «si cada uno ofrece su mejor versión»

ÁNGEL GARRAZA

«Yo confío». Ese es el lema que se ha implantado en la plantilla y técnicos del Mirandés, también para encarar dentro de dos días la cita de vuelta frente al Mallorca. «Personalidad y la mejor versión de cada uno»; es lo que afirma Diego Peláez, el último goleador rojillo en la competición de la regularidad y quien con su tanto certificó el campeonato del Grupo II para los rojillos. Es a lo que se apela en el vestuario para derrotar al favorito de la categoría.

El equipo está convencido de obrar una remontada que está al alcance de la mano si cada futbolista en su posición ofrece lo mejor de sí mismo. Es lo que se necesita para sacar adelante este tipo de compromisos en los que se decide una temporada y el futuro del club.

«Todo es posible en esta vida», recuerda el mediapunta, otro de los jugadores que ha resultado determinante para que los de Alfaro se alzasen con el título y se encuentren en plena disputa de la eliminatoria por el ascenso directo, que está abierta y que se va a decidir en Anduva. Es lo que se quería.

«Cualquier jugador puede ser decisivo, aunque no haya jugado todo lo que hubiese querido. Pero puede ser el que marque el gol definitivo, el que salve el del rival... Y es eso lo que, al final, se va a recordar», asegura Pablo Alfaro al dar importancia a toda la plantilla en un momento como el actual.

Queda la segunda batalla deportiva de esta final. «Y con los míos, yo voy a la guerra», arenga a jugadores y, sobre todo, a la afición rojilla Eneko Undabarrena con vistas a otro choque que puede pasar a formar parte de las mejores páginas de la historia del equipo de Miranda. El centrocampista fue uno de los últimos en llegar a la disciplina del conjunto rojillo, lo hizo en el pasado mercado de invierno y se ha imbuido del carácter mirandesista y de lo que supone el club para la ciudad.

Dos goles necesita el Mirandés siempre y cuando deje al rival sin marcar, número que se incrementaría a medida que el Mallorca logre algún tanto. Una renta posible de conseguir. Y es que un total de doce partidos de liga son los que concluyeron con dos o más tantos de los rojillos; casi un tercio de los que se jugaron.

Bien es cierto que muchos de ellos terminaron con marcadores ajustados y ahora necesita una diferencia de, al menos, dos dianas, pero jugar el partido definitivo para ascender en Anduva tiene que valer su peso en oro. Y más, aunque nadie piensa de momento en ello, cuando existe el colchón de pasar a la segunda eliminatoria si el domingo no se logra el premio en el emparejamiento de campeones.

Ante el Barakaldo, el Lealtad, el Arenas, el Caudal y Osasuna B firmó dos tantos en casa; tres marcó en Miranda al Tudelano y cuatro al Vitoria y el Izarra; aunque, eso sí, deberá mejorar la consistencia defensiva de esos duelos para alcanzar la meta. Los otros cuatro encuentros que consiguió dos o más dianas constan que tuvieron lugar lejos de Anduva: en Vitoria, Mieres, Logroño e Irún.

Por contra, el Mallorca, que lideró durante toda la campaña su grupo de Segunda B, cosechó sus peores resultados cuando jugó lejos de Palma. Acumuló, en total, cinco derrotas en su competición y cuatro las contabilizó cuando le tocó actuar como equipo visitante.

Perdió ante el Sabadell (1-0); frente al Valencia-Mestalla lo hizo por 2-1; con el Cornellà cayó por 3-1 y ante la Peña Deportiva el resultado negativo para los mallorquinistas fue de 2-1.

A pesar de que en la isla existe cierto aire triunfal por el resultado de la ida, también aparecen dudas allí sobre las prestaciones que ofrecerá en Anduva un Mallorca que baja enteros fuera de casa. El máximo favorito del Grupo III logró 29 puntos a domicilio y 44 junto a su hinchada tras las 38 jornadas. Son 15 puntos menos los obtenidos en los campos de sus rivales.

Siete victorias, 8 empates y 4 derrotas fue su trayectoria lejos de Son Moix, donde consiguió seis triunfos más. De los 52 goles con los que cerró el torneo de la regularidad, solo un tercio (18) los marcó en estadio ajeno. No es un bloque realizador cuando ejerce de conjunto foráneo.

13 triunfos en casa

El Mirandés, por su parte, solo perdió tres partidos de los 19 que jugó en Miranda (ante Real B, Leioa y Racing); otros tres acabaron en tablas y los 13 restantes los venció. Sumó 42 puntos, 8 más que fuera de casa; anotó 29 dianas y encajó 17.

La escuadra rojilla quiere hacer valer el factor campo en la vuelta para lograr el premio deseado por el camino más corto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos