Peláez suma la tercera semana de baja por molestias musculares

Diego Peláez, en un anterior entrenamiento./ A. GÓMEZ
Diego Peláez, en un anterior entrenamiento. / A. GÓMEZ

Realizó trabajo físico junto al recuperador y al margen del grupo en la recta final del ensayo y no estará disponible ante el Burgos

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

La ausencia se prolonga más de la cuenta. En principio, no revestía demasiada importancia la dolencia que sufre Diego Peláez en los isquiotibiales, pero lleva ya camino de acumular tres semanas al margen del grupo, con trabajos en solitario o junto al fisioterapeuta solo con actividad de carácter físico. Salvo sorpresa mayúscula, tampoco estará para visitar al Burgos.

Ya inmersa la plantilla en el ecuador de la semana, el de Santiago continúa sin ejercitarse con el resto de compañeros. Y aunque lo haga en las sesiones que faltan hasta el domingo, es evidente que después de dos semanas y media sin permanecer en contacto con el balón –quedó fuera de la lista ante el Barakaldo y el Amorebieta– no va a estar disponible para jugar un encuentro y menos todavía con el nivel de exigencia que se prevé en el de este fin de semana que acogerá El Plantío.

Realizó trabajo físico en la parte final del entrenamiento, a un lado del campo 2. No intervino en la actividad que desarrollaba el grupo, en el que sí participó el resto de miembros de la plantilla. Si todo transcurre con normalidad, la de Peláez será la única baja que tendrá Alfaro para este próximo fin de semana.

Recupera a Bruno Rivada, el central que se vio obligado a descansar ante el Amorebieta a causa de las cinco tarjetas amarillas acumuladas (4 con el Pontevedra). Tiene listos, por lo tanto, a los cuatro centrales para dos puestos. No hay futbolistas que arrastren sanción federativa ante la próxima jornada, así que podrá contar, a día de hoy, con 20 efectivos.

Debería realizar, en ese caso, dos descartes si es que no opta, finalmente, porque viajen todos al tratarse de un desplazamiento corto con motivo de la disputa del duelo de rivalidad provincial.

Tanto Alfaro como su ayudante, Miguel Alonso, que es quien lleva principalmente en los primeros entrenamientos de la semana el control de determinados ejercicios con balón, hicieron hincapié durante el ensayo del miércoles en la presión y en la movilidad de la pelota en espacios reducidos.

A vueltas con la fluidez

La fluidez en el juego, en muchas fases de los encuentros, sigue siendo uno de los aspectos a mejorar por parte de todo el colectivo. Tanto a la hora de sacar la pelota jugada desde atrás como de llegar con claridad a la portería del rival . El Mirandés afronta el tramo decisivo de la temporada, los diez últimos envites de la liga, y es uno de los capítulos a subsanar, al igual que el control de los partidos, con el fin de intentar recuperar la primera plaza de la clasificación, que está ahora a cuatro puntos de distancia. Es la que posibilita el ascenso con solo pasar una eliminatoria en el mes de mayo.

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