Un nuevo rol de favorito muy asumido

Cervero marcó de penalti el gol del triunfo en El Sardinero y lo celebraba de esta manera. /N. C.
Cervero marcó de penalti el gol del triunfo en El Sardinero y lo celebraba de esta manera. / N. C.

Un Mirandés aún en construcción logra puntos y victorias en su actual papel en la categoría

ÁNGEL GARRAZA

Siete puntos en tres partidos, tercer clasificado (aunque la situación en la tabla ahora es anecdótica, mejor es estar ubicado en la parte alta que en la inferior) y en la segunda ronda de la Copa –partido que afrontará mañana en Cartagena– es el bagaje de un equipo que ha logrado tres victorias y un empate en las dos competiciones en las que está inmerso desde que arrancó la temporada. No conoce la derrota y da muestras de convivir con la presión de ser uno de los rivales a batir en el Grupo II de Segunda B y, de momento, en la presente edición del torneo copero.

Desde Santander se trasladaba este fin de semana que el Mirandés es el adversario frente al que peleará el Racing por el campeonato (junto a varios equipos más); Leioa y Sporting B, los conjuntos a los que con anterioridad se habían medido en la Liga, también le imponían el cartel de favorito, al igual que la Peña Sport (recién ascendido de Tercera) en la Copa y el Cartagena, su oponente este miércoles, donde ya recuerdan tanto que el club rojillo acaba de bajar de la LFP como sus hazañas, no tan lejanas, en la competición del KO. El cartel de favorito acompaña a la escuadra de Miranda después de que no se le recordara ese papel desde hace prácticamente una década.

Fue a mediados de la anterior cuando, con el equipo en Tercera División y ya en la territorial de Castilla y León, era el que encabezaba las quinielas para ganar el título y lograr un ascenso que se resistió más de la cuenta, en algunos casos por la escasa fortuna que tuvo en las finales del ‘play off’. A partir de entonces, se había desprendido de esa vitola que ahora acompaña al bloque de Alfaro.

Cuando regresó a Segunda B, en la campaña 2009/10, logró la salvación con holgura y en la siguiente, se quedó a poco más de cinco minutos de ascender a Segunda por primera vez en su historia sin tener, ni mucho menos, el papel de favorito. Al igual que tampoco lo adquirió cuando empezó el ejercicio 2011/12, el histórico en el que se plantó en la semifinal de Copa y logró escalar al fútbol profesional.

Ni que decir tiene que en sus cinco temporadas consecutivas en Segunda A, donde ha participado junto a clubes históricos de capitales de provincia, ese rol no iba con él porque en la categoría competían otras entidades que mantenían la urgencia de ascender a Primera.

Ahora, en Segunda B, y después de su exitosa etapa en el fútbol profesional durante un lustro, los rivales ven al Mirandés como el favorito. Una etiqueta que asume con naturalidad. «Tenemos que convivir con ella», recalca Pablo Alfaro. «Siendo sensatos, esta presión hay que trasladarla a los futbolistas; dentro de la sensatez y el respeto que hay que tener hacia todos, te ven así y nosotros no podemos vender otra moto».

El técnico apunta que «nos ven como un equipo que acaba de descender y uno de los importantes de la categoría, esto es así», aunque –añade– «es cierto que no tenemos el volumen de población ni el historial de otros clubes; tenemos el nuestro, que es muy reciente y muy bonito».

Así que el entrenador mirandesista asegura que «a mi eso no me asusta. La presión del año pasado era más jodida porque era estar con el agua al cuello y no tener nunca fallos para poder competir los partidos; la presión por esta arriba está bien y eso lo tenemos que saber llevar de la mejor manera posible».

Tanto en Tafalla, donde el equipo empezó perdiendo y marcó el gol del triunfo en el último instante a pesar de ser superior durante todo el encuentro, como en Santander, en un campo tan exigente como es El Sardinero, se vio a un equipo más asentado que en jornadas precedentes. Ante el Sporting B en Anduva, en algunas fases del encuentro, el colectivo pecó de precipitación, pero el de Zaragoza considera que «eso, lo vamos a ir superando; ya se verá. El equipo tiene gente con experiencia, gente que ha jugado en categorías superiores, que tiene rodaje. Poco a poco nos iremos haciendo al papel asignado. Es un bloque nuevo, que cuesta acoplar, pero mientras vayamos sumando se lleva mucho mejor», zanja.

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