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El Mirandés prevé un presupuesto de 1,1 millones más otros 1,8 para potenciar la plantilla

Jesús Seba, por delante del consejero José Luis Rueda, tras un entrenamiento de esta temporada, abordará hoy con los futbolistas su situación en el club.
Jesús Seba, por delante del consejero José Luis Rueda, tras un entrenamiento de esta temporada, abordará hoy con los futbolistas su situación en el club. / A. GÓMEZ
  • El club contempla para Segunda B en torno a un millón de euros, además de la ‘reserva’ que se destinará para intentar el ascenso

El presupuesto ordinario llegará, según las previsiones, a 1,1 millones de euros. Es la cantidad que maneja el club para la próxima temporada; la cuantía mínima que contempla. Sin embargo, el único objetivo que tiene el Mirandés, a partir de ahora, es recuperar dentro de doce meses la categoría que se perdió de forma oficial este pasado domingo. Así que con este propósito, se dotará con un máximo de 1,8 millones más esa aportación inicial, cuyo destino será, principalmente, la confección de una plantilla «competitiva» con la que regresar a Segunda División.

Esta cantidad correspondería, en términos globales, a la reserva que tiene el club de la ayuda que le concede la Liga de Fútbol Profesional por haber descendido (1,25 millones de euros, al igual que a los otros tres que han corrido la misma suerte, Mallorca, Elche y UCAM Murcia) y los otros 500.000 euros del dinero que tuvo que adelantar cuando ascendió en 2012 (entonces se hablaba que se tenía que presentar a modo de aval) aunque se trata de una cuantía que pertenece al club.

El presupuesto global, en definitiva, va a ser siempre muy superior al que ha movido la entidad mirandesista cuando ha militado en Segunda B. Cabe recordar que la última campaña en la categoría de bronce (2011/12) se aprobaron de forma inicial unas cuentas que alcanzaban los 1,2 millones, aunque los éxitos derivados de la Copa, competición en la que se llegó a semifinales, y el posterior ascenso motivaron el incremento de unas cifras que se dispararon, circunstancia que, como no podía ser de otra forma, se acogió con agrado por parte de todos los estamentos del club.

La temporada en la que ya se trabaja, la 2017/18, tendrá una aportación muy superior. Se podría llegar a los 2,9 millones de euros si es que se opta por invertir la inyección de 1,8 millones de euros que se contempla por encima del presupuesto inicial de 1,1 millones.

«Vamos a hacer un equipo potente, importante», subraya el presidente Alfredo de Miguel. «Vamos a dotar al club con, aproximadamente, 1.800.000 euros por encima del presupuesto del año futbolístico que ahora empieza porque queremos hacer una plantilla importante», resalta al avanzar por dónde irá el proyecto en Segunda B.

Desde el club, se apunta, no se escatimarán esfuerzos ni los recursos disponibles para devolver al equipo al fútbol profesional

El Mirandés acaba de descender de Segunda División tras pasar cinco temporadas en la LFP, de ahí que al estar saneado tiene una disponibilidad económica con la que no cuentan otros muchos clubes que serán rivales en la categoría de bronce. Salvo los descendidos y algunos de los históricos ubicados en capitales o en ciudades grandes, es obvio que nadie más va a presentar unas cuentas similares en una categoría semi profesional como es la Segunda B.

«Un proyecto bonito»

«Estamos convencidos de que va a ser un proyecto bonito porque dotaremos al presupuesto de reservas con el objetivo de intentar por todos los medios regresar a la división que hemos perdido ahora», reitera el máximo responsable del club.

El paso por la Liga de fútbol Profesional le va a permitir contar con el presupuesto más alto a lo largo de su andadura en Segunda B. Similares números han presentado esta temporada, por ejemplo, dos equipos de la región: uno ha ascendido y el otro no ha jugado ni siquiera ‘play off’. La Cultural Leonesa, sustentada en dinero Qatarí al ser adquirida por la Academia Aspire, propiedad del emir Tanim Al Thani, presentó un proyecto que superaba los dos millones de euros, una cuantía que está muy por encima de la media que se mueve en Segunda B.

Es el equipo que ha logrado el premio como campeón de grupo. Ha ascendido a la primera. Es la cara. La cruz ha sido la Ponferradina, que tras descender de Segunda hace un año también quiso recuperar pronto la categoría, pero no ha llegado ni a jugar la fase de ascenso, lo que ha conllevado que ponga en manos de Carlos Terrazas el área deportiva del club blanquiazul para intentarlo el año que viene.

La apuesta del Mirandés pasa por ascender dentro de doce meses. De momento, ha delegado la responsabilidad en el capítulo deportivo en dos personas: Jesús Seba como nuevo director deportivo –se supone que para desempeñar más funciones que la de asesor técnico, que es como recaló en el club– y Pablo Alfaro al frente del primer equipo.

El reto es ser protagonista en la categoría, de ahí que se contemple añadir una cantidad de 1,8 millones de euros para formar un equipo potente con el que volver «por todos los medios» a Segunda.

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