El Mirandés ingresa 630.000 euros por las salidas de Guarrotxena y Cruz y por el depósito a la LFP

Guarrotxena y Cruz, junto a Ortiz, en un choque de la pasada campaña./ AVELINO GÓMEZ
Guarrotxena y Cruz, junto a Ortiz, en un choque de la pasada campaña. / AVELINO GÓMEZ

La marcha del delantero a la Cultural aportó 100.000 euros a las arcas rojillas, la del central 30.000 y el club recupera el medio millón inicial que dio a la Liga

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Fueron los ‘culebrones’ que protagonizaron parte de la actualidad de la entidad rojilla al principio del último verano, después de que se confirmara que el Mirandés jugaría en Segunda B y de que tanto Guarrotxena como Fran Cruz manifestaran su deseo de seguir sus carreras en el fútbol profesional en la categoría de plata al contar con ofrecimientos de clubes para no abandonar esa división. Ambos tenían un año más de contrato, pero llegaron a un acuerdo para romper su vinculación. Las cifras exactas que han dejado se acaban de conocer ahora: 130.0000 euros en total depositaron estos dos futbolistas.

Guarrotxena se revalorizó en Anduva. Aunque su campaña fue irregular y con altibajos, acabó como máximo goleador del equipo el curso pasado. Ya se indicó por parte del entorno del propio jugador que el club de destino, la Cultural Leonesa, no estaba dispuesto a sufragar la contrapartida que debería recibir el Mirandés por dejar libre al bilbaíno, así que finalmente fueron 100.000 euros los que dejó el atacante en las arcas rojillas. El punta aún no ha marcado gol con su actual equipo tras ser titular en 12 de los 18 choques disputados.

Fran Cruz, ahora en el Lorca, también pidió entablar negociaciones que dieron como resultado la aportación del defensa central de una cuantía de 30.000 euros. Los 130.000 euros están incluidos en una partida de ingresos extraordinarios que el Mirandés ha recogido en el boceto de presupuestos para la actual campaña y que alcanzan, en ese epígrafe, el global de 630.000 euros.

Aquí se incluye, por lo tanto, el medio millón de euros que se recauda vía Liga de Fútbol Profesional. Es la cantidad que tuvo que ingresar de forma obligatoria como depósito al principio de su andadura en la LFP, cuando logró el ascenso. Es un dinero que se devuelve posteriormente en caso de descenso y que se retiene mientras el equipo permanece en la misma categoría.

Ese montante inicial, no obstante, se ha traducido con el paso de los años –el Mirandés permaneció cinco en Segunda– a modo de ‘intereses’ en una cuantía netamente superior; en concreto, dos millones de euros, que son los que irá cobrando si se mantiene en Segunda B y no asciende al escalafón profesional.

De ahí que esta temporada haya recibido solo medio millón. El resto, hasta llegar a esos dos millones, los irá percibiendo en los próximos ejercicios si es que no sube a Segunda. En la siguiente, la 2018/19, si no logra el premio que busca, que no es otro que retornar a la categoría perdida, se haría con otro millón más; y en la 19/20 cobraría el medio millón que falta para completar los dos que recibiría en Segunda B a través de la LFP.

No es la ayuda al descenso

Si el Mirandés, sin embargo, recupera la categoría perdida en junio, tendrá que aportar dos millones de euros a la Liga, millón y medio más que los 500.000 que tuvo que abonar cuando logró el primer ascenso. Es la contrapartida que debe asumir, aunque es evidente que los ingresos en el fútbol profesional serían mucho más cuantiosos (a través de la televisión, los patrocinios, etcétera) que si continúa en la división de bronce más años.

Estos dos millones que cobraría de la Liga en Segunda B no corresponden a la partida catalogada como ‘ayuda al descenso’ de la LFP. Es otro capítulo diferente porque como ya explicó en la junta del martes por la noche el presidente Alfredo de Miguel, esa prestación económica por bajar ahora es de 1.250.000 euros.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos