El Mirandés gasta una vida

El Mirandés sufrió mucho el sábado ante el Arenas./Oskar Matxin
El Mirandés sufrió mucho el sábado ante el Arenas. / Oskar Matxin

Los rojillos salvan la jornada tras el empate del Sporting en Irún y siguen dependiendo de sí mismos para salir campeones del grupo II de Segunda B

ÓSCAR CASADO

Dijo Pablo Alfaro cuando faltaban seis jornadas para que acabara la Liga, en vísperas del partido ante el Tudelano con cuatro puntos de desventaja respecto al Sporting B, que iban a pasar muchas cosas y el guión de la película de suspense se está cumpliendo al pie de la letra. Nadie puede decir que la premonición ha fallado, aunque sí que se puede asegurar que el corazón de la afición y de la plantilla rojilla se está resintiendo en estas últimas jornadas.

Si la liga fuese un videojuego, el Mirandés ha gastado en esta jornada una de sus vidas, una valiosa. Después de ponerse en la última jornada por delante en la tabla gracias a la victoria ante el Real Unión y alcanzar el primer puesto del grupo, dependía de sí mismo para ser campeón y poder optar a ser uno de los primeros de Segunda B en la fase de ascenso, con lo que eso conlleva.

Pero en esta penúltima jornada había una trampa para los rojillos, que no supieron ganar en Gobela ante el Arenas de Getxo, por lo que ya no dependían de sí mismos para poder terminar la temporada en el primer puesto de la tabla. Todo el esfuerzo de estas últimas jornadas podía quedar en nada. Eso sí, antes de que pitara el colegiado el final del encuentro ante el Arenas, Cervero se encargó de materializar un penalti y sumar un punto. Unas tablas que pueden valer oro tal y como está la clasificación.

Sea como fuera, con flor o sin flor, tras el empate a uno en Gobela toda la expectación se centraba en lo que pudiera hacer el Real Unión para contener al Sporting B y que no lograra los tres puntos para que el Mirandés llegara a la última jornada como líder. Los guipuzcoanos tenían que sumar un punto para garantizarse la plaza la temporada siguiente en Segunda B y eso hacía que el duelo para el Sporting B no fuera ni mucho menos un trámite.

En el encuentro, el Real Unión falló un penalti, como hiciese en Anduva, aunque en este caso con cero a cero. A pesar del golpe se puso por delante, los asturianos empataron en el tramo final, pero no consiguieron sumar los tres puntos. Con el resultado un alivio se notó en Miranda que ve como la jornada se ha salvado pese a no haber hecho los deberes. Una situación que no siempre se disfruta en el fútbol.

Pese a la vida gastada y a mantenerse primeros, los rojillos tienen que ganar en Gernika, porque con los resultados que se han dado en esta última jornada la clasificación no puede estar más apretada.

Los asturianos son segundos en la tabla a un punto de los rojillos y saben que en caso de empate tiene el golaveraje ganado. De esta manera se afronta un duelo, con el peligro que si el Mirandés si pierde puede ver cómo no es ni primero, ni segundo, ni tercero, puesto que en caso de fallar y de que ganen el resto, quedaría cuarto en la tabla.

Máxima igualdad

A falta de tres puntos por jugarse, después de haberse disputado 37 encuentros en la temporada, el final de curso va a ser de foto finish. Por lo tanto, la igualdad de la que se suele hablar en estas categorías se nota más que nunca en el grupo II, puesto que todo puede pasar.

Los rojillos saben que tendrán que ganar el domingo a partir de las 18.00 horas, con horario unificado en todos los campos del grupo. Cualquiera de los cuatro primeros puede ser campeón si se da la carambola y solo uno puede perder su puesto, en caso de derrota en la última jornada: el Bilbao Athletic. El resto, el Mirandés, el Sporting B y la Real Sociedad B tienen garantizado el puesto en el play off, pero no cuál de ellos será el que ocupen.

La imagen de salida en la última etapa se da por los resultados de esta trigésimo séptima jornada en la que los dos primeros han empatado y el Bilbao Athletic y la Real Sociedad B han conseguido sumar tres puntos. Precisamente los jugadores del Sanse dieron el golpe sobre la mesa en esta jornada al ganar al Racing por tres goles a cero en Zubieta.

El equipo de Pouso llegaba al encuentro tras haber remontado al Logroñés en la última jornada, pero el golpe ha sido fuerte y tras el encuentro se han quedado fuera de las posiciones que dan derecho a jugar la fase de ascenso.

Los cántabros, uno de los favoritos al principio de temporada para hacerse con el primer puesto, ven como lo tienen muy complicado para poder meterse en la fase de ascenso. Para conseguirlo tienen que ganar en casa al Real Unión que llega con la permanencia, aunque lo malo es que dependen de otros resultados.

Para poder optar al ascenso, el Racing tiene que rezar para que el Bilbao Athletic no gane al Tudelano en Lezama. Los navarros llegarán con la idea de meterse entre los nueve primeros para optar a la Copa del Rey, pero los cachorros están en forma tras haber ganado los últimos seis encuentros.

Los de Garitano también pueden coger a los rojillos, al igual que el Sporting o el Sanse, algo que no pasaría si el Mirandés gana, con lo que se garantizaría el primer puesto.

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