El Mirandés ya gana en pretemporada

Todos los jugadores acudieron a felicitar a Albistegi, el primer goleador. / Avelino Gómez

El gol de Albistegi a la salida de un córner certificó el primer triunfo de este verano y el primer gol de un equipo mermado de efectivos

ÁNGEL GARRAZA

El primer triunfo llegó ante un rival de superior categoría, lo que siempre se agradece para reforzar el trabajo que realiza el equipo en le época más áspera, en pleno verano cuando se regresa de las vacaciones. Se vio el primer gol de esta pretemporada por parte rojilla a cargo de Albistegi tras un saque de esquina, a pesar de que es un bloque al que aún le faltan muchas piezas por llegar y, principalmente, en la vertiente ofensiva.

En líneas generales, la imagen que transmitieron los de Alfaro fue positiva. Ya se intuyen, a falta del necesario rodaje y del acoplamiento de los que ya están y de los que llegarán en próximos días, aspectos capitales para el entrenador en esta campaña que empezará dentro tres semanas. Presión intensa desde el hombre más adelantado a la salida de balón del adversario y luchar cada pelota son cuestiones innegociables. Después, la calidad deberá marcar la diferencia, pero son aspectos irrenunciables, tal y como se pudo comprobar ayer, en el manual que maneja el técnico aragonés para la campaña en Segunda B y ante oponentes que, muchos de ellos, centrarán sus fuerzas en pelear cada pelota. Así que mostrar menos intensidad que los rivales en muchos campos de la categoría de bronce sería condenarse y eso está perfectamente interiorizado en el vestuario.

El once inicial que puso en liza Alfaro fue el que tiene a día de hoy. No hay más, a excepción del portero, los dos del primer equipo. En sus posiciones, con Albistegi y Rúper en el doble pivote, Antonio Romero algo más adelantado y Yanis –dejó destellos de su calidad técnica en varias acciones, además de luchar todos los balones– de ‘9’, Igor por la derecha y Borja por la izquierda.

Los tres se mostraron muy activos y generaron las ocasiones más claras en los primeros minutos, a través de Yanis tras llevarse la pelota con la cabeza y chutar con la zurda y después, el vitoriano tiraba con mucha intención tras una buena combinación con Borja. El cuero rozó el poste.

El Mirandés, a pesar de ser julio y de faltar todavía muchas piezas por llegar, dejaba unas óptimas sensaciones, bien plantado sobre el césped que volvió a pisar Eguaras, pero en el bando contrario. Natxo González colocó al navarro de pivote; fue el primer hombre por delante de la zaga.

Los visitantes, tras los primeros veinte minutos en los que fueron mejores los locales, se acercaron con peligro en dos cabezazos consecutivos; el segundo, de Borja Iglesias, se fue al poste derecho de la meta defendida por Sergio. El Zaragoza pasó a dominar y Pombo la tuvo, pero su chut desde dentro del área lo rechazó un defensa rojillo para desbaratar la jugada.

En definitiva, buenos compases iniciales de un equipo que al menos lucha todos los balones desde que el rival los pone en juego; hasta que el Zaragoza pasó a controlar el partido en los minutos finales.

La segunda parte comenzó con el mismo guión que lo hizo la primera; y con Limones defendiendo el marco rojillo. Protagonizó dos buenas acciones en los segundos 45 minutos y demostró autoridad, lo que siempre se le pide a un portero y más, si tiene su envergadura. Causó buena impresión.

También Borja, que dispuso de dos buenas ocasiones por el flanco izquierdo; hasta que en un córner que botó Antonio Romero apareció Albistegi en el segundo palo y con el pie derecho remató a placer, libre de marca.

1-0 y primer gol del verano tras desarbolar en estos primeros instantes de la reanudación al Zaragoza. Tras el minuto 60, entraron los canteranos Andrés del Olmo y Carrillo, mientras que por parte del cuadro maño lo hacía el exmirandesista Alain Oyarzun.

Carri su ubicó en el eje de la defensa (se fue David Prieto) junto a Puerto (destacó el ex del Racing y firmó un buen partido); Del Olmo pasó a reforzar el centro del campo junto a Rúper y Albistegi. El Zaragoza buscó el empate por mediación de Borja Iglesias, pero rechazó bien colocado Limones el disparo raso del atacante del bloque aragonés.

Con poco ritmo al final

Empezaba el carrusel de cambios habitual de los bolos veraniegos y si ya no había excesivo ritmo en el choque –algo lógico, por otra parte, en el mes de julio– a medida que avanzaba el encuentro, en la recta final, fue ya mucho más cansino.

También intervinieron Yonay, Zunzu y Blas. Alfaro dio minutos a los canteranos y respiro a los que habían jugado desde el pitido inicial en una tarde en la que apretaba el calor. Jugaron todos a excepción de Moussa.

El duelo se había convertido por ambos bandos en un deambular sobre el césped sin ocasiones para ninguno de los dos contendientes. El Mirandés, con medio equipo formado por canteranos en los minutos finales, aguantó el tipo. Bien en defensa, ordenado y luchando en cada acción consiguió que el resultado no se moviese a pesar de que enfrente se encontraba un equipo que aspira a retornar de una vez por todas a Primera División.

Pero queda mucho trabajo por delante a unos y otros. Al Zaragoza, aún muy verde, y que ayer ofreció muy poco, y a los rojillos, con muchos jugadores todavía por llegar a una plantilla con doce futbolistas solo del primer equipo.

Al menos, el Mirandés ganó y ya sabe lo que es vencer en un partido de pretemporada a la espera de los próximos fichajes.

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