El Mirandés está a la espera de fichar jugadores con perfil de Segunda División

Igor Martínez (izquierda) es uno de los futbolistas fichados con experiencia en Segunda División.
Igor Martínez (izquierda) es uno de los futbolistas fichados con experiencia en Segunda División. / CDM

Quiere efectivos con hambre o experiencia en Segunda B con otros que marquen diferencias en puestos claves

ÁNGEL GARRAZA

El club rojillo comenzó el periodo de fichajes con fuerza. Fue el que más se reforzó desde junio. Hasta la fecha, ha realizado seis incorporaciones, un número elevado de refuerzos a pesar de estar solo a mediados del mes de julio. Sin embargo, desde la dirección deportiva de la entidad se encuentra trabajando para sumar nuevos futbolistas a la causa después de que el pasado lunes se anunciase la última contratación, en este caso de un viejo conocido de la afición mirandesista como es Igor Martínez. Desde el cuerpo técnico se lanza que «el mercado está, ahora, algo más parado para equipos como nosotros».

¿La razón? El Mirandés busca jugadores, también, de un perfil de Segunda División. Y, a día de hoy, son habituales los casos de quienes optan por esperar una oportunidad en la categoría de plata o que desean continuar en la LFP y que hasta más adelante no se van a decantar por jugar en Segunda B. Hasta cuando se queden sin opciones de seguir en el fútbol profesional.

En esta tesitura, están seis, ocho equipos de toda la categoría que persiguen lo mismo que el club de Miranda: dar un salto de calidad en su plantilla con el propósito de asentarse en la parte alta de la clasificación y de aspirar de forma real al ascenso a Segunda.

Alfaro tiene claro que «un equipo debe saber en qué categoría va a jugar, pero eso no implica que para aspirar a hacer un año bonito y a estar arriba, las categorías están para algo y nosotros somos partidarios de que un equipo como el nuestro debe tener una mezcla de gente con nivel de Segunda A, futbolistas a los que tú puedas pagar, lógicamente, y que tengan compromiso de saber adónde vienen y luego, gente con mucha hambre, que esté en Segunda B , que sea de ese nivel y que quiera mejorar y escalar a un status superior».

Ese es, por regla general, el perfil de jugador que caracteriza a los equipos con ambición y aspiración de ascender a la Liga de Fútbol Profesional. El de los ‘gallitos’ de Segunda B y el que buscan tanto Seba como Alfaro. Una combinación de futbolistas de Segunda B, con experiencia o con hambre y otros de Segunda A, que en el salto de calidad.

A la expectativa

«Estamos inmersos en un mercado en el que los jugadores, muchos de ellos, nos dicen que quieren esperar a Segunda A, donde desean seguir y prefieren aguardar y ver qué es lo que depara la pretemporada; tenemos a los que querían irse de vacaciones con la confirmación y ahora, toca esperar un poco. Después, para equipos como nosotros, se volverá a acelerar, pero la experiencia me dice que es así», confiesa el de Zaragoza.

Hasta la fecha, en la plantilla ha recalado Igor Martínez, un hombre con tablas en la categoría de plata (tras abandonar el Mirandés ha jugado dos temporadas en el Lugo, aunque las lesiones le han lastrado la última campaña), que baja un escalón para jugar con el Mirandés en Segunda B, así como Albistegi, que llega del Reus, también de Segunda. Y otros chicos jóvenes con hambre (Yanis Rahmani) o con experiencia: Paris Adot, Borja Sánchez y el portero Limones.

Los seis efectivos nuevos han llegado como fichados. No hay, de momento, ningún futbolista cedido. No obstante, desde el área deportiva ya se afirma que eso no quiere decir que se cierre la puerta a la presencia de jugadores en calidad de prestados por otros clubes.

«Si soy sincero, voy a mirar otro tipo de cosas para fichar jugadores. Yo estuve cedido y me renovaban cada año la cesión porque el club que te quería no deseaba venderte», sostiene el entrenador del Mirandés al hacer referencia a lo que se busca en el mercado. Si llegan bajo ese modelo no será una traba siempre y cuando interesen porque, subraya, lo que importa es otra cuestión.

Con compromiso

Esa es la palabra clave para Alfaro y es lo que persigue el director deportivo. «Compromiso». Con la finalidad de que no se repita lo que sucedió el año pasado, cuando un vestuario desunido, sin nadie que lo pudiera atajar, acabó con el equipo en Segunda División B.

«El año pasado tuvimos jugadores cedidos, que cuando sabes cómo son no tiene ni pies ni cabeza que estén, pero otros se podrían quedar. Y si además los cedidos están implicados y elevan el nivel, no hay ningún problema, al contrario. Ya veríamos luego cómo somos capaces de adquirirlos en propiedad, con sus derechos federativos; así que lo que se busca es otra cosa».

Seba ya indicó que no se había esperado a conocer en qué grupo iba a militar el Mirandés para contratar a un tipo de futbolista determinado, sabiendo de antemano que se jugaría en el I o en el II. El mister se expresa en similares términos.

«No se ha tenido mucho en cuenta», si bien añade que «ya se ha visto que muchos de los que han venido han crecido en ese fútbol, de tal manera que no les va a sorprender a la gran mayoría. Ahora, que ya tenemos algo más claro en qué grupo vamos a estar, será algo a tener en cuenta, eso está claro».

Tanto Yanis como Albistegi, Paris Adot e Igor Martínez saben de sobra lo que da de sí un grupo formado por equipos vascos y navarros, así como los dos renovados: el guipuzcoano Kijera y el navarro Rúper, así que por este hecho existe tranquilidad en el cuerpo técnico porque la mayoría de los efectivos que se quedarán en el equipo están acostumbrados a desenvolverse ante este tipo de rivales y en sus campos.

Ya se sabe que es un lote de escuadras que presentan rasgos en común: la combatividad y el poderío físico. Mientras tanto, el Mirandés prevé en próximos días seguir incrementando la nómina de jugadores. Quedan por llegar al club aún entre diez y once.

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