El Mirandés busca en Gijón seguir al frente

El equipo se entrenó con la vista puesta en El Molinón. /Avelino Gómez
El equipo se entrenó con la vista puesta en El Molinón. / Avelino Gómez

Los rojillos, líderes del grupo, visitan al segundo clasificado al que aventajan en un punto, con la idea de demostrar su vena más competitiva en un gran escenario

ÓSCAR CASADO

Será uno de los encuentros más atractivos que haya jugado el Mirandés en lo que se lleva disputado de liga. Con permiso del desplazamiento al Santander, y con el viaje pendiente a Burgos, enfrentarse al Sporting B, segundo en la tabla en el Molinón (12.00 horas) resulta un choque atractivo. Lo es por el escenario, pero también por un factor puramente futbolístico puesto que sobre el césped estarán hasta el momento los mejores equipos de este grupo II.

Por si fuera poco, tras el último tropiezo en Anduva ante elLeioa, los de Alfaro afrontan este desplazamiento sin red de seguridad. Por lo tanto, los jabatos ya saben que tendrán que mostrar su mejor versión, como ya lo ha hecho en otros momentos de la temporada. Pese a lo apretado de la clasificación, es cierto que los rojillos solo perderían el liderato en caso de derrota, ya que el filial rojiblanco es segundo a un punto de distancia.

Para aderezar todavía más el encuentro, el Mirandés percibe de reojo como a priori su rival llega en una mejor dinámica de resultados. De hecho, el Sporting B ha sido capaz de vencer en los últimos tres encuentros y en el regreso de la competición en este 2018, en el duelo de la semana pasada en Gernika, el filial venció por un llamativo 3-5.

Frente a esta dinámica, el conjunto dirigido por Pablo Alfaro se fue de vacaciones empatando, precisamente en Gernika, y a la vuelta de las vacaciones de Navidad perdió 1-2 ante el Leioa en Anduva. Pero lo peor del encuentro no fue el resultado, sino la imagen que dio el equipo en una primera parte en la que se pusieron dos goles abajo, algo que lastró la posibilidad de sumar.

Contra esta dinámica, y también frente a un buen equipo como es el Sporting B, luchará el bloque de Alfaro. En la parte positiva de la balanza está la seguridad que el equipo ha demostrado en los desplazamientos que ha tenido hasta la fecha. Que los rojillos tienen mejores números fuera de casa que en Anduva, tiene que ser un argumento para creer. Además, las victorias en El Sardinero o en Las Gaunas tienen que servir para creer en que el Mirandés volverá a mostrar su vena más competitiva.

Pero si los números de los rojillos fuera de casa son buenos, con tan solo una derrota y dos empates, el Sporting B también tiene buenos registros como local. En Gijón solo ha dejado escapar dos puntos frente al Amorebieta con el que empató a uno. El cambio de escenario, de jugar en Mareo donde lo hace habitualmente, para hacerlo sobre el césped de El Molinón, tampoco parece un hándicap negativo para el filial. De hecho en esta temporada ya han jugado en el estadio en el que lo hace el primer equipo, y lo hizo además frente a otro de los favoritos: el Racing de Santander.

Fue además en la cuarta jornada, cuando los asturianos tan solo era una sorpresa en los puestos cabeceros de la tabla. En aquel encuentro los jóvenes jugadores se confirmaron como un equipo sólido y con posibilidades, puesto que en Anduva ya habían demostrado su capacidad poniendo contra las cuerdas al equipo de Alfaro, que fue capaz de llevarse el encuentro por la mínima.

Golaveraje

Precisamente aquel resultado de 1-0, con gol de Cervero será otra de las claves del encuentro, puesto que al enfrentarse los dos primeros de la tabla una vez termine el duelo habrá que comprobar cómo queda el golaveraje particular. De esta manera el empate serviría a los rojillos para mantener el liderato y para llevarse este factor decisivo.

Pero pensar antes del duelo en las tablas parece una temeridad, por uno de los puntos fuertes del Sporting B: su faceta goleadora. En la primera vuelta, el Mirandés consiguió dejar a cero a los rojiblancos. Pero los número hablan y con el potencial goleador que tienen, los asturianos son, junto al Real Unión, el equipo de la tabla que menos empates tiene. Tan solo tres, frente a los cuatro que tienen Mirandés y Racing.

Melli, el único jugador que no viaja

Para el importante viaje del Mirandés a Gijón, la expedición rojilla contó con toda la plantilla disponible. El único que se quedó sin coger el autobús fue el central Melli. El defensor era baja segura por sanción y en la lista definitiva ha entrado tanto Eloy Gila, como Undabarrena. Por lo tanto el míster rojillo se verá obligado antes de que arranque el encuentro a hacer un descarte, ya que al pernoctar, el técnico prefiere hacer un último movimiento en la ciudad en la que es el partido.

En la convocatoria desatacan dos jugadores por encima del resto. En primer lugar, entró, en la primera ocasión en la que estaba disponible Undabarrena. El fichaje en el mercado invernal, con la marcha de Albistegi, cuenta con posibilidades, aunque habrá que esperar para conocer cual es la decisión de Alfaro.

El otro nombre propio es el de Eloy Gila. El catalán ha vuelto a la dinámica del equipo tras su lesión, incluso esta semana ha terminado entrenando con normalidad. Su inclusión en la lista final parece prácticamente segura, aunque habrá que esperar para ver si el preparador mirandeista se arriesga de inicio.

Precisamente la posición de media punta, tras Cervero, es en la que más dudas hay para el choque ante el filial. En este sentido, Alfaro tiene variedad, aunque podría dar la oportunidad a dos hombres que no suelen entrar en el once, pero que en la semana pasada fueron de lo mejor. Se trata de Pito Camacho y de Peláez. Ambos han jugado en esa posición, aunque ante el Leioa el que lució fue el andaluz, mientras que el gallego se escoró más a la banda izquierda. En el resto de posiciones no se esperan grandes cambios.

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