«Hay que ir de la mano con la afición»

El técnico quiere enganchar a la afición
El técnico quiere enganchar a la afición / Avelino Gómez

Así de claro lo tiene Pablo Alfaro, que agradeció su presencia en el primer amistoso en el que «hemos sido Mirandés AyB»

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Los partidos preparatorios de pretemporada sirven para sacar conclusiones, sobre todo al cuadro técnico que cuando ve a sus jugadores midiéndose como equipo a otro perciben si el trabajo está yendo por el camino deseado.

Fue el que midió a los rojillos contra el Huarte el estreno y al acabar tuvo Alfaro, junto a la plantilla, un gesto hacia los aficionados. En bloque aplaudieron a los que siguieron sus evoluciones en el campo de entrenamiento. «Eso es para nosotros también una parte de los entrenamientos. Palpamos que hay hambre de fútbol y que la gente quiere volver a ver al Mirandés, y nosotros tenemos que corresponder. Es nuestra obligación», apuntó el entrenador rojillo.

Pablo Alfaro reconoció haberse llevado «una gran alegría», que sorprendió sobremanera al cuadro técnico que le acompaña –nuevo en su totalidad–, «ver que haya habido gente que ha venido a ver a los nuevos fichajes y que así nos vayamos acercando los unos a los otros. Eso para mí, es clave y vamos a intentar cuidarlo».

Los aficionados aplaudieron las acciones de los rojillos en su estreno, lo que estimuló a los jugadores y al técnico que sabe que el público siempre estará ahí y que «cuando no hagamos las cosas bien nos lo hará saber. Estamos sólo en los comienzos, pero todo lo que sea ir de la mano con la afición es fenomenal».

Esa afición vio detalles de las nuevas incorporaciones. Se fueron haciendo idea de lo que podrán ofrecer a lo largo de la temporada, y el entrenador del momento de forma en el que están, y qué es lo que hay que mejorar, «todavía mucho porque hemos sido una especie de Mirandés A y B. Aún nos falta prácticamente la mitad de la plantilla y este primer partido nos ha venido bien para ver cosillas y repartir minutos».

Fue el choque contra el Huarte poco más que un entrenamiento con rival, cierto, pero útil para ver «como van las cosas a nivel organizativo o en aspectos como el de tener el balón. Ha sido un esbozo porque queda mucho por fichar», comentó.

La principal carencia, no dudó en reconocerlo, se vio arriba. «Se ha tenido el balón pero se ha tirado poco. Cuando hay que generar situaciones en el último tercio del campo rival es cuando más se echa en falta esa punta de velocidad y de desborde. Eso se conseguirá con los días, con el tono físico y con la llegada de futbolistas que nos faltan en esa zona».

Una oportunidad

Contó el sábado con seis jugadores del filial, y fueron ellos los que tuvieron más minutos. «Quiero que los chicos se muestren, que enseñan todo lo que llevan dentro, y eso se hace con rivales como el Huarte, por eso los he mantenido más tiempo»; al resto los dosificó un poco más. «He repartido los minutos y las cargas de trabajo para que poco a poco vayan entrando en juego».

Observó a todos y, sin duda, tomó buena nota de lo que hay que corregir. Queda un mes para ensamblar todas las piezas y, a medida que vayan llegando los efectivos todo se ajustará más para tener el Mirandés que desea.

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