Limones pide a la afición que «no tenga dudas y que esté tranquila ante esta racha»

El portero atrapa un balón en un anterior partido disputado en Anduva./ A. GÓMEZ
El portero atrapa un balón en un anterior partido disputado en Anduva. / A. GÓMEZ

El meta del Mirandés reclama «su apoyo porque nos dejamos el alma; son muy importantes y nos dan mucha fuerza»

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Los resultados del Mirandés no son los esperados en la segunda vuelta a pesar de tratarse de un firme aspirante al ascenso de categoría. Sin embargo, en el vestuario del conjunto rojillo recalcan que es algo habitual en las segundas vueltas y que son rachas que en este periodo sufren todos los adversarios que persiguen idéntico objetivo. De ahí que Limones haya solicitado el apoyo de la hinchada, que se muestra preocupada –en un porcentaje muy alto– dada la dinámica de resultados y juego (pobre en fases de los partidos) en la que se encuentra inmersa la escuadra de Pablo Alfaro.

«Que no tengan duda ninguna; que animen y apoyen como lo han hecho hasta ahora porque son muy importantes para nosotros aquí en casa; nos dan mucha fuerza. Pedir su apoyo, que nosotros nos dejamos el alma y agradecemos mucho que la gente esté con el equipo; que estén tranquilos que hacemos todo lo que esté en nuestras manos para ganar los partidos».

Así se expresa el portero mirandesista después del 1-1 obtenido en El Plantío. Afirma, tras esa igualada que el Burgos consiguió en el minuto 80, que el equipo pone todo de su parte. No se trata, por lo tanto, de falta de ambición como se ha catalogado este resultado desde parte de la afición que se congregó allí este pasado fin de semana. En el entorno se piensa que se podían haber conseguido los tres puntos ante un rival que se encuentra en horas bajas y que dio por bueno el empate. Un hecho que ya lo dice todo.

«Vas ganando y en una jugada desafortunada nos empataron, fue una pena porque podíamos haber remontado dos puntos más en la clasificación, pero no podemos volver hacia atrás». Ese marcador ya no tiene arreglo, así que «hay que seguir adelante», confiesa el cancerbero.

El margen de error cada vez es menor porque si hace un par de meses había tres equipos destacados en lo más alto de la tabla (Mirandés, Sporting B y Racing) la situación actualmente ha variado y las distancias son mínimas porque los que llegan desde atrás las han recortado con respecto a los que más tiempo han permanecido en la zona de ‘play off’.

El mensaje que se traslada desde el vestuario, no obstante, sigue siendo el mismo: «Las segundas vueltas son más duras para todos; cuesta mucho más ganar, como estamos viendo con otros equipos porque cada partido es un mundo. Se está apretando todo, los de abajo ganan y a los de arriba les resulta más complicado sumar. Pasa en todos los grupos; en el tercero, el Mallorca parecía que ya había ascendido y lleva unas semanas sin vencer. Aquí, en esta categoría, todos los equipos son muy competitivos y tienes que emplearte al cien por cien».

Como guardameta que es, confiesa que «claro que me preocupa que hayamos encajado más goles en esta segunda vuelta». Si bien, hace hincapié en el mismo argumento: «Son rachas, circunstancias del juego, aunque en los últimos partidos el equipo ha recibido menos y le han generado menos ocasiones de gol. Estamos mejorando y tenemos que seguir en esta línea». El Amorebieta no marcó en Miranda y el Burgos, que se caracteriza por recibir muy pocos y por obtener también escasos, le hizo uno.

El portero de Daimiel fue uno de los miembros de la plantilla más destacados de la primera vuelta, cuando protagonizó actuaciones de auténtico mérito, de las que salvan puntos al final de los encuentros. Sin embargo, en las últimas fechas se le ha observado desde el exterior con menos seguridad que la que había mostrado en la parte anterior del campeonato. Cree que «sí que hemos sufrido una racha en la que hemos encajado goles», pero entiende que «no hay inseguridad».

Admite que «sabemos muy bien lo que hacemos, sí que es verdad que nos han creado más, pero es que los otros equipos también juegan, utilizan sus armas y te hacen daño. Lo que nos queda es trabajar y volver a la senda de dejar la portería a cero, que es importantísimo en Segunda División B».

El reto del Mirandés, desde que arrancó la competición de la regularidad, es intentar acabar en lo más alto de la clasificación, puesto que ha ocupado con asiduidad durante gran parte de la primera vuelta. Sin embargo, Limones opta por marcarse metas inmediatas. «No soy quién para marcar los objetivos. Nosotros tenemos uno, que es a corto plazo porque nos equivocaríamos si mirásemos y pensáramos más allá del próximo domingo. Hay que centrarse en el siguiente encuentro y al final de liga, estarás donde te corresponda estar clasificado en función de cómo lo hayas hecho: primero o décimo».

El siguiente encuentro

El Mirandés encara ahora un calendario asequible a tenor de los oponentes a los que se medirá en las tres próximas semanas. Sus rivales serán otros tantos equipos que se sitúan en puestos de descenso: Caudal, Lealtad y Osasuna B y frente a los que solo valdrá la victoria para mantener intactas las aspiraciones.

Limones prefiere, en cualquier caso, ir paso a paso. «Primero, vamos a centrarnos en el encuentro ante el Caudal. Es lo mismo, sería un error pensar en los siguientes. Es un partido que puede ser ‘trampa’ si no lo tomamos como nos lo debemos tomar. Somos conscientes de que viene el Caudal, que es un equipo correoso, guerrero y contra el que tendremos que jugar, seguro, al cien por cien para intentar ganarlo».

Subraya que «todavía falta mucho, la primera final es este domingo y ya tenemos que ir con la mente puesta en que los tres puntos se queden en casa este fin de semana. Va a ser un partido muy importante, como todos los que quedan».

El choque ante la escuadra de Mieres será el primero que, como local, dispute el bloque rojillo a partir de las 12 del mediodía en Anduva durante esta temporada.

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