Igor confía en que sean solo molestias tras retirarse en Estella en el minuto 25

Igor Martínez jugó en Copa, también en Cartagena, pero en la Liga no había sido titular hasta este pasado domingo. / E. C.
Igor Martínez jugó en Copa, también en Cartagena, pero en la Liga no había sido titular hasta este pasado domingo. / E. C.

El jugador se someterá a una prueba médica tras sentir un pinchazo en la parte posterior del muslo al principio del partido contra el Izarra

ÁNGEL GARRAZA

El campo de hierba artificial de Merkatondoa hizo el resto y tanto el jugador como el cuerpo técnico optaron este pasado domingo por no arriesgar más de la cuenta al tratarse de una superficie propicia para que se agraven los problemas físicos y musculares. Igor Martínez sintió un pinchazo y se vio obligado a abandonar el terreno de juego. Confía en que no sea nada grave y en incorporarse pronto a la disciplina del grupo porque tras el encuentro no sentía mucho dolor, síntoma de que el problema no es grave.

Será sometido a una prueba médica para determinar el alcance concreto de la lesión. No obstante, en principio y según la primera valoración efectuada, se espera que no sufra rotura alguna. Si se confirma, no necesitará parar. Quizás varios días, pero no más tiempo. En cualquier caso, es el segundo contratiempo consecutivo, ambos de similares características, que padece, precisamente cuando Alfaro había decidido por primera vez que fuese titular en la Liga. Tan solo pudo jugar 25 minutos en Estella.

El extremo y media punta volvió al Mirandés este verano para ser protagonista sobre el césped y una de las piezas importantes del equipo rojillo tras su descenso a Segunda División B. Con esta idea se rubricó el acuerdo entre ambas partes y así fue recibido por la afición mirandesista, que guarda muy buenos recuerdos de su anterior etapa en el club, principalmente de la segunda temporada que perteneció a la entidad, que por aquel entonces militaba en el conjunto de Segunda. Jugó 39 partidos, por 28 los que constan durante su primer ejercicio enrolado en las filas del equipo de Miranda.

Sin embargo, en este comienzo de la competición el vitoriano aún no ha podido adquirir la relevancia que todos esperan que tenga en el bloque de Alfaro a causa de los problemas físicos, que son los que están lastrando su evolución desde que le surgieron a mediados del pasado mes de agosto.

El futbolista rojillo sufrió el primer contratiempo desde su vuelta en una jugada de ataque que tuvo lugar durante el choque de carácter amistoso que disputaba contra el Balmaseda en la localidad vizcaína. Solicitó el cambio mientras se echaba la mano a la parte posterior del muslo derecho y de esta manera se marchaba a los vestuarios.

Desde entonces, no pudo entrenar con normalidad con el resto de sus compañeros y no jugó los últimos amistosos. Tampoco entró con regularidad en los primeros compases de la temporada. Fue participando de forma progresiva, en los envites de Copa y en algunos minutos de los partidos que se juegan los fines de semana. Cuando parecía que ya estaba recuperado, que había cogido el ritmo adecuado y que Alfaro contaba con él desde el pitido inicial al ser titular este domingo por primera vez, apenas aguantó 25 minutos en el césped sintético de Merkatondoa.

Verticalidad y velocidad

Acumula poco más de cien de los más de 450 minutos que se han disputado de la competición de la regularidad tras haber saltado al campo en los segundos tiempos. Su presencia, de momento, está siendo testimonial en lo que se refiere a intervenciones en el campo durante los partidos de la Liga, pero confía que el de ahora sea leve y pueda ya contribuir con su verticalidad y velocidad a los éxitos del equipo, que es líder del Grupo II.

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