El Gernika se queja de su campo

Un momento del partido entre el Gernika y el Logroñés en Urbieta (0-1)./ MAIKA SALGUERO
Un momento del partido entre el Gernika y el Logroñés en Urbieta (0-1). / MAIKA SALGUERO

El técnico, Javi Luaces, admite que el terreno donde jugará el Mirandés «está demasiado blando, con mucho caucho, lo que dificulta rasear el balón»

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Es otro de los condicionantes que deberá superar el Mirandés para intentar sumar la octava victoria a domicilio del actual campeonato. Los rojillos, en este sentido, no quieren dar más trascendencia a este hecho ni quieren que sirva de excusa, «hay que dejarlo en un segundo plano», señala Israel Puerto. Sin embargo, lo cierto es que Urbieta, el campo de hierba artificial donde jugarán este domingo los de Alfaro, no parece que presente actualmente su mejor estado. Así lo destacan en Gernika, desde el propio conjunto anfitrión.

«Está demasiado blando por la gran cantidad de caucho que tiene y nos dificulta rasear el balón». Es lo que apunta Javi Luaces, el entrenador del rival este fin de semana del líder. Así que los visitantes están preparados para encarar este choque en un césped sintético y que, además, su estado no es el más idóneo para la práctica del fútbol.

Urbieta, que es donde dentro de dos días disputará el primer clasificado el último choque de 2017, está irregular, a pesar de ser de última generación. «Pasamos de tener un campo espectacular a uno muy duro la pasada temporada, lo que nos hizo sufrir numerosas lesiones como consecuencia de su mal mantenimiento», revela Luaces. Ahora sigue presentado deficiencias, pero porque está muy blando.

Es algo parecido a lo que ocurre con el rectángulo de juego del polideportivo de Anduva, cuyas imperfecciones en lo que es el terreno de juego por una causa similar –excesivo caucho– ha provocado que el Mirandés deba desplazarse hasta Haro estos días para ejercitarse en El Mazo.

En cualquier caso, el recinto de la escuadra vizcaína tiene unas medidas oficiales de 105 metros de largo por 66 de ancho. Parecidas, por lo tanto, a las de Anduva. Igual en longitud y algo más estrecho, en dos metros, es donde juega el Gernika, de tal manera que las dimensiones, en principio, no tendrían que afectar al desarrollo del juego.

Se trata de un estadio de reciente creación, relativamente nuevo, porque su inauguración data del mes de septiembre de 2005. Es un campo de titularidad municipal y su capacidad ronda los 3.000 espectadores, aunque nunca se llena el aforo por parte del público local, que «aprieta», pero no acude en gran número.

Entre 600 y mil espectadores

De hecho, la entrada más habitual se cifra en 600 espectadores. Son los que se registraron para ver paridos como los que jugó el cuadro local ante la UDLogroñés o el Real Unión. La asistencia cuando allí se presentó, al principio del campeonato, el Racing fue superior porque se contabilizaron cerca de 1.700 aficionados en las gradas, aunque casi 700 se desplazaron desde Santander. La visita del Mirandés ha sido declarada Medio Día de Ayuda al Club.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos