Los daños en el campo del Lealtad hacen que el duelo se aplace hasta el 4 de abril

Los daños en el campo del Lealtad hacen que el duelo se aplace hasta el 4 de abril
E. C.

Ambos equipos querían jugar cuanto antes pero esta semana resultaba inviable por lo que los rojillos viajarán el próximo miércoles

Óscar Casado
ÓSCAR CASADO

Hay encuentros que se tienen que suspender porque las condiciones del terreno de juego hacen imposible que se pueda jugar, pero lo que ocurrió el domingo por la mañana en Villaviciosa fue algo más que un campo anegado por el agua, fue una inundación de una parte de la ciudad. El agua corría por las calles, las alcantarillas la expulsaban y la pleamar de la marisma cercana hacía que el terreno de juego y las instalaciones del Lealtad se convirtieran en una balsa de agua.

Por este motivo se descartó en la propia matinal del domingo que el encuentro se aplazará 24 horas, como podía haber hecho el colegiado. Pero la situación todavía se ha complicado más y tras la jornada de ayer se vio que era imposible que se jugara esta semana, pese a que era lo que en un principio más agradaba al Mirandés, tal y como reconoció el técnico mirandesista, Pablo Alfaro, nada más tomarse la decisión de la suspensión.

Para complicar más las cosas desde el conjunto asturiano, su presidente, Pedro Menéndez, destacaba que en la jornada de ayer se pudo tocar poco ya que todavía había mucha agua en las instalaciones y además había que recibir a los peritos de los seguros, para que hicieran la valoración de los daños provocados por la inundación.

«Todo dice que la semana que viene», confesaba Menéndez respecto a cuándo se podría jugar el duelo frente los rojillos, antes del anuncio oficial de la fecha escogida.

Desde la entidad mirandesista se comprendió esta imposibilidad, por lo que el partido se ha terminado por fijar de mutuo acuerdo para el próximo miércoles 4 de abril, a las 17.30 horas. Con esta fecha, el Mirandés también se asegura que ellos serán los primeros en jugar en Les Caleyes después de la inundación, porque el terreno de juego puede quedar dañado si otro rival juega antes.

Más allá de todo esto, y para complicar más las cosas, el aplazamiento a la próxima semana parecía inevitable, puesto que hay que tener en cuenta que el Lealtad tiene el encuentro del fin de semana el sábado por la tarde en Mareo. Allí se medirá al líder, el Sporting B, por lo que Menéndez reconocía que «más allá del miércoles no podríamos jugar».

Eso sí, teniendo en cuenta la delicada situación en la clasificación de los asturianos, su presidente apuntaba que ellos también querían jugar cuanto antes, de manera que por las dos partes existía la misma predisposición. Por este motivo, el acuerdo parecía cercano desde el primer momento y la Federación no ha tenido que intervenir para mediar entre ambos clubes.

Ahora desde el Lealtad se apunta que tienen trabajo por delante. «Hay mucho lodo», afirmaba Menéndez que además dejaba claro que el Lealtad tiene «muy pocos medios».Por este motivo, el presidente del club esperaba que se echara una mano desde el Ayuntamiento, porque más allá de tratar de mantener el terreno de juego, también hay que acondicionar toda la instalación.

Plan semanal

De esta manera y con el anuncio oficial de la nueva fecha, el conjunto rojillo ya ha pasado página y ya sabe que el próximo rival al que se tendrá que enfrentar será el Osasuna B. Para preparar el encuentro ante el filial navarro, primer equipo que derrotó a los rojillos en la liga, el equipo ya entrenó el domingo por la tarde, en una sesión que se celebró nada más bajarse del autobús tras el viaje desde Villaviciosa.

Ayer el equipo también se ejercitó en horario vespertino en un entrenamiento en el que Alfaro practicó en un partidillo a campo completo. Fue sobre el anexo y en el ejercicio estuvieron dos jugadores del filial, Zunzu y Riki.

De la plantilla del primer equipo faltaba Yanis, que continúa con su recuperación del esguince de ligamentos de la rodilla y tampoco estuvo Israel Puerto. El sevillano sí que saltó con el resto de sus compañeros, pero terminó ausentándose del partidillo, aunque tampoco parecía nada grave.

Tras este entrenamiento y el que se produjo el propio domingo, el cuerpo técnico ha ideado una semana algo diferente a lo que viene siendo habitual para la plantilla rojilla. Para empezar, los jugadores sumarán dos jornadas de descanso, la de mañana que suele ser lo normal y la del miércoles.

De esta manera, para preparar el encuentro del domingo a las 18.00 horas ante el Osasuna B, la plantilla rojilla volverá a los entrenamientos el jueves y realizará tres sesiones hasta el sábado. En un principio, y con la posibilidad de que se produzcan cambios de última hora en la semana preparatoria, la plantilla se ejercitará en el campo anexo desde las 10.30 horas.

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