Competición castiga con 4 partidos a Antonio Tomás por el codazo a Limones

El portero rojillo, tendido en el suelo, tras sufrir una agresión por parte del racinguista Antonio Tomás.
El portero rojillo, tendido en el suelo, tras sufrir una agresión por parte del racinguista Antonio Tomás. / N. CUBERO

El jugador del Racing fue expulsado ante el Mirandés a causa de la agresión que propinó al portero rojillo en la cara, que queda demostrada

ÁNGEL GARRAZA

Muchas de las decisiones adoptadas por el árbitro vasco Palencia Caballero durante el partido que disputaron el Racing y el Mirandés en El Sardinero en la última jornada de la Liga causaron un profundo malestar en todos los estamentos del club cántabro, pero a tenor del dictamen realizado por el Comité de Competición, al menos muchas de ellas, fueron acertadas. De tal manera que el órgano disciplinario ha resuelto castigar con un total de cuatro partidos a Antonio Tomás, delantero del equipo local, que propinó un codazo a Limones en la recta final del encuentro.

Competición ha desestimado, además, todas las alegaciones presentadas desde la entidad blanquiverde, tanto la realizada por esta acción como por las tarjetas que recibieron Córcoles y Heber Pena, éste por simular una falta en la recta final del duelo, otra decisión que fue muy protestada por afición y personal del club local el pasado domingo (se pedía penalti). Mantiene todas las cartulinas y acuerda imponer otra sanción de dos partidos a Pinillos, técnico de porteros, que también fue expulsado, en este caso del banquillo de los locales.

Desde el Racing se entendió que la actuación arbitral no fue justa; de ahí que presentase, junto a pruebas videográficas, tres alegaciones englobadas en una sola para que se retiraran las cartulinas que vieron los tres jugadores mencionados. Pero el Juez no tiene la misma opinión, mantiene las cartulinas e impone la sanción de cuatro encuentros a Antonio Tomás por la agresión que sufrió el meta rojillo.

Habla, en este sentido, de «diferencia de interpretación», lo que imposibilita rebatir las decisiones del colegiado, «autoridad deportiva única e inapelable en el orden técnico para dirigir los partidos», se apunta en la resolución publicada.

«Constituye una infracción del artículo 98 del Código Disciplinario. No cabe estimar la alegación formulada por el Racing para que la sanción sea más leve porque no solo se observa la voluntariedad de la agresión, sino que el guardameta agredido no interviene en el mutuo forcejeo que se produce entre el jugador expulsado y otro adversario para tratar de ganar posición ante la inminente puesta en juego del balón. Por último, tampoco puede soslayarse a la hora de determinar la naturaleza y gravedad de la acción la parte del cuerpo con la que se golpea (codo) y el destino al que se dirige la agresión (cara)».

Así que, por todo ello, el Juez de Competición impone la citada sanción de cuatro encuentros, además de una multa de 180 euros al club y otra de 1.824 al futbolista.

Otra decisión muy discutida por los seguidores racinguistas es la posible falta que sufrió Heber Pena (por Igor Martínez) en los instantes finales. Palencia Caballero no solo no la señaló sino que le sacó una cartulina por simular haber sido objeto de infracción.

Leve contacto, no derribo

«Aun cuando pudiera haber habido un leve contacto por parte del jugador contrario en el forcejeo por el balón, dicha acción no sería antirreglamentaria ni susceptible de provocar el derribo del jugador amonestado», se indica en las resoluciones del Comité, motivo por el cual se mantiene la amonestación.

Este encuentro entre dos aspirantes al ascenso el Grupo II es uno de los que más trabajo ha dado a Competición esta semana, con motivo de la tercera jornada.

Fotos

Vídeos