El club balear prevé «unos 14.000 espectadores» en un estadio con capacidad para 23.000 personas

Aficionados en el campo del Mallorca, durante un anterior encuentro./ REAL MALLORCA
Aficionados en el campo del Mallorca, durante un anterior encuentro. / REAL MALLORCA

Aseguran que Son Moix no se llenará en la cita fijada para las 12 horas del domingo y que la grada superior está cubierta con publicidad

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Es un encuentro que, como es lógico, también despierta expectación en Mallorca, máxime cuando la entidad balear quiere regresar al fútbol profesional después de caer al pozo de Segunda tras acumular 36 temporadas en las ligas superiores. Anoche se habían vendido ya 5.828 entradas (3.000 durante el martes), si bien en Palma indican que no se prevé un lleno en Son Moix.

«Es un estadio muy grande y no se ha llenado ni cuando hemos jugado la 'Champions'», indica en este sentido Albert Salas, desde el club bermellón, a EL CORREO. La capacidad del estadio balear es de 23.000 espectadores y en Mallorca estiman que no pasarán de 14.000 personas las que se den cita este domingo a partir de las 12 del mediodía en la ida de la final de campeones de grupo por conseguir el anhelado ascenso a Segunda.

Hay una grada superior «que está cubierta con publicidad y que no se descubrirá» para tal ocasión. El número de fieles del rival del Mirandés alcanza los 10.000; algo más de 9.000 son de pago y el resto corresponden a abonos por patrocinios.

«Queremos que vayan los abonados y los aficionados, aquí no damos invitaciones ni regalamos entradas», asegura Salas al hacer referencia a la política que se sigue en una entidad que, para esta ocasión, sí que ha fijado precios especiales para sus hinchas. «En partidos de superiores categorías no se ha completado el aforo y ahora, tampoco va a ser».

Aun así, se trata de la mayor asistencia de aficionados con la que se topará el Mirandés esta temporada en una categoría, la Segunda B, donde apenas se congregan medio millar de espectadores en gran parte de los campos, modestos, donde se juegan los encuentros de la división de bronce.

Hay jugadores rojillos en la plantilla de Alfaro, no obstante, que cuentan con la suficiente experiencia ante este tipo de envites al haber jugado en la élite.

El Mallorca ha restringido las entrevistas a sus jugadores «para que descansen» y se limitarán esta semana a las ruedas de prensa.

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