Una cita para vencer, convencer y sumar confianza

Rúper, en el duelo que supuso la última victoria, que data del 18 de febrero, cuando se superó al Vitoria. /Avelino Gómez
Rúper, en el duelo que supuso la última victoria, que data del 18 de febrero, cuando se superó al Vitoria. / Avelino Gómez

El Mirandés recibe al colista Caudal para recuperar tanto sensaciones como resultados y romper la racha de tres partidos consecutivos sin ganar

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés afronta este mediodía en un horario poco habitual para tratarse de un partido que se juega en Anduva (las 12) uno de esos encuentros en los que está obligado a ganar porque se enfrentan el segundo clasificado y aspirante al primer puesto al final de la liga y el colista y casi desahuciado Caudal de Mieres.

Si suma los tres puntos, nadie lo va a recordar al final de temporada porque se supone que es el resultado lógico, máxime si se tienen en cuenta los paupérrimos números que presenta el bloque asturiano, el peor de todo el Grupo II y el segundo con registros más negativos de los ochenta conjuntos que componen la Segunda B. Sin embargo, cualquier signo que no sea el triunfo rojillo conllevaría meterse en muchos problemas después de llegar a este duelo tras tres choques consecutivos sin ganar y de firmar una segunda vuelta muy irregular, lo que genera muchas dudas.

Así que la cita matinal de este domingo se presenta como una oportunidad para vencer, convencer, porque quizás no valga en esta ocasión con ganar de cualquier manera y, por lo tanto, para sumar confianza, muy necesaria para todos (plantilla y afición) dados los marcadores que cosecha cada fin de semana un Mirandés que sigue sin firmar un partido completo en el campeonato. Y mucho menos, dos seguidos.

Hace mucho que no sucede. No acaba de explotar, de romper este equipo y eso es algo que saben en el cuerpo técnico. «Debemos tener la suficiente personalidad para jugar igual en la primera que en la segunda parte», reclama Pablo Alfaro por segunda semana consecutiva, después de hacer idéntica petición en la previa del duelo contra el Burgos.

Aparecen en el horizonte más próximo los duelos, en teoría, más asequibles porque se va a medir a tres conjuntos en descenso ante los que debe sacar los nueve puntos en juego. «Vamos a pensar primero en el Caudal», pide el entrenador.

Y con esa idea, convocó ayer a los 18 efectivos. Las bajas son Gorka Kijera por acumulación de cinco amonestaciones, puesto que será ocupado, salvo sorpresa, por Bruno Rivada, y Peláez, un futbolista que si no contaba mucho antes, actualmente lleva ya cuatro semanas en el ‘dique seco’ a causa de unos problemas en los isquiotibiales.

El descarte es el ya habitual: Jaime. El hecho de jugar en casa y, principalmente, ante un rival que presenta un bagaje tan flojo en labores, sobre todo, ofensivas, posibilitaría que Alfaro prescinda del doble pivote más de corte defensivo, que volvió a utilizar frente al Burgos y que es el que emplea ante rivales de más peso en el campeonato. Las alternativas pasan por incluir a más futbolistas ofensivos por delante del medio centro de contención, por dentro, y ahí entran los nombres de Romero, Eloy Gila, Llorente o incluso Borja si es que Igor Martínez aparece en el once inicial y se sitúa en el costado diestro.

Es donde más está rotando porque nadie se ha hecho de forma clara con el puesto. No acostumbra a jugar con los dos delanteros centros desde el comienzo, por lo que Pito Camacho (el goleador en El Plantío) o el pichichi Cervero son las posibilidades en la punta de lanza.

Centenario del Caudal

El Caudal, por su parte, llega con la baja de Adrián Llano, un centrocampista que debe pasar por el quirófano y al que pierde para lo que resta de temporada. El meta Rabanillo en la portería, con Cristian, Catú, Alberto y Pelayo en defensa; Calahorro, de pivote con Borja y Polaco por delante; Jandrín y Niko en las bandas y Camochu como punta de lanza pòdría ser su once inicial; Josu Uribe tiene la opción de colocar a Iker Alegre, el máximo goleador de su equipo con cinco dianas, en la zona atacante.

Los de Mieres llegan tras empatar sin tantos con el Gernika. Son últimos, a diez puntos de la plaza cuyo ocupante promociona para no bajar y a 13 de la salvación directa.

«No hay problema por la hora, nos amoldamos y ya está»

«No estamos acostumbrados a jugar en Anduva a las doce, pero ya está, el club ha determinado que ésta era la mejor hora y no hay ningún problema. Lo importante es que recuperemos sensaciones y consigamos los tres puntos», se afirma desde el cuerpo técnico ante el duelo matinal. Pablo Alfaro señala que «en esta categoría, otros clubes sí que ponen de forma más habitual ese horario, en el que ya hemos jugado y no cambia demasiado, solo algún matiz los días anteriores

al entrenar a la misma hora. Nos amoldamos y ya está». Tanto plantilla como entrenadores buscan «volver a ganar, que ya toca». Es lo más importante y si de paso se hace dando una buena imagen, mucho mejor.

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