El 70% de los campeones suben a Segunda y solo consta el ascenso de un cuarto clasificado

El Mirandés certificó el ascenso en Palma ante el Baleares tras quedar primero de su grupo./ A. GÓMEZ
El Mirandés certificó el ascenso en Palma ante el Baleares tras quedar primero de su grupo. / A. GÓMEZ

Un total de 25 de los 36 equipos que ganaron su grupo de Segunda B en las 9 temporadas con la actual modalidad de 'play off' lograron el premio

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

La importancia de quedar en lo más alto de la clasificación tras el campeonato de la regularidad está fuera de cualquier duda. Los datos dan fe de ello desde que existe la actual modalidad de 'play off', con eliminatorias directas entre los campeones y las posteriores hasta completar el cuadro con los cuatro conjuntos ascendidos. Un sistema que se puso en marcha, con las últimas modificaciones, en la temporada 2008/09. Ser el campeón de grupo otorga, ya de por sí, un 50% de probabilidades de ascenso seguro porque se trata de superar solo la primera eliminatoria al subir de forma directa dos de los cuatro primeros tras eliminarse entre ellos; pero es que en las rondas sucesivas, los líderes también ven cumplido su sueño a pesar de caer en la inicial.

Los números que arroja el devenir de la Segunda División B en las últimas nueve campañas, desde que existe este procedimiento, así lo corroboran: 18 de los 36 campeones lo tenían seguro, si bien hay que añadir a otros siete que certificaron el ascenso después de ser eliminados en el primer emparejamiento y tras superar los dos siguientes, que también se disputan a doble partido.

O, lo que es lo mismo, el 70% de los campeones de sus respectivos lotes obtienen el máximo premio ya sea al principio o al final del 'play off'. Un dato harto elocuente sobre la importancia de auparse a lo más alto tras las 38 jornadas, una posibilidad que está al alcance de la mano del Mirandés al situarse actualmente a solo dos puntos del líder.

Una vez desglosado, se comprueba que en el ejercicio 2008/09 el Real Unión, el Cartagena y el Cádiz subieron tras ganar sus respectivos grupos; 3 de los 4 ascendidos fueron campeones. En el siguiente se repitió el porcentaje porque lo consiguieron la Ponferradina, el Granada CF y el Alcorcón; después, el Sabadell y el Murcia: dos de los cuatro; en el 2011/12, tan recordado en Miranda, lo lograron el Mirandés y el Real Madrid Castilla tras ganar sus respectivas ligas.

Ya en el curso 2012/13, se contabilizaron los de Alavés, Tenerife y Jaén; a continuación, lo obtuvieron Albacete, Racing y Llagostera; después, el Oviedo, el Nàstic y el Huesca; en la temporada 15/16, el UCAM y el Reus y en la anterior, la Cultural, el Albacete, el Lorca y el Barcelona B; 25 campeones de los 36 que ha habido desde entonces festejaron por todo lo alto el final de campaña en el mes de mayo o bien en junio.

Al mismo tiempo que se refuerza la idea de que el equipo que acaba el primero en la tabla tiene un porcentaje muy alto de ascenso (de ahí la trascendencia del duelo que se disputará en Zubieta este sábado), también se comprueba que el mito de que el conjunto que va de menos a más y se mete como cuarto clasificado a última hora para, finalmente, subir a Segunda, queda desterrado de forma definitiva. Al menos, en Segunda B.

Y es que solo se contabiliza una escuadra que logró jugar en la división de plata la temporada siguiente tras concluir en el cuarto puesto de su lote: el Cádiz. Lo hizo en la 2015/16. Ningún equipo más lo ha podido conseguir. Se dio la circunstancia de que el cuadro andaluz llevaba años peleando por este objetivo, que no certificaba a pesar de quedar siempre en posiciones más altas y, precisamente, lo consiguió cuando fue cuarto. Es la excepción.

Alcanzar la meta deseada desde el último puesto posible sucede más de Segunda a Primera División, como cuando Osasuna y Córdoba, los casos más recientes, ascendieron a la máxima categoría después de engancharse al 'play off' a última hora como sextos e incluso séptimos (el bloque andaluz, al no poder jugar por el ascenso el filial del Barcelona); pero no en Segunda B.

De los 36 ascensos que ha habido, siete corresponden a conjuntos que terminaron en segunda posición. Se enfrentan en la ronda inicial a los cuartos con el factor campo a su favor en el choque de vuelta. El último que lo logró fue el Bilbao Athletic (lo rubricó en Cádiz) en el curso 2014/15. También lo experimentaron con anterioridad Leganés, Eibar –ambos, hoy en Primera–, Ponferradina (el año del ascenso del Mirandés), Guadalajara, Barcelona B y Villarreal B.

¿Y los terceros? Se miden en primer lugar entre ellos y no han sido muchos los que llegaron a la meta con el máximo premio. El Sevilla Atlético es el ejemplo más reciente que existe (15/16); el Lugo en la temporada de la explosión rojilla y el Alcoyano en la 10/11 arribaron al fútbol profesional desde el tercer puesto del campeonato doméstico.

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