En busca de un enganche para la recta final

Eloy Gila fue el elegido para ubicarse en la posición de media punta ante la Real Sociedad B en Anduva./ A. GÓMEZ
Eloy Gila fue el elegido para ubicarse en la posición de media punta ante la Real Sociedad B en Anduva. / A. GÓMEZ

Eloy, Romero, Peláez, Llorente y Borja han pasado por un puesto que ‘cojea’ sin dueño

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Es uno de los caballos de batalla que tiene el cuerpo técnico y que aún no ha podido solventar a tenor de las alineaciones que pone en liza cada semana y de lo que, después, se observa sobre el césped. Más allá de dar oportunidades a todos, de posibilitar que el conjunto de la plantilla llegue en forma al tramo decisivo de la temporada, de jugar en función del adversario y de disponer de cuantas más alternativas mejor para desconcertar a los rivales, que también, lo que se reafirma es que nadie se ha hecho con el puesto en una demarcación también clave para hacer de enlace entre las líneas más retrasadas y la delantera.

El nexo de unión entre la medular y los futbolistas más avanzados; la creatividad y el último pase por dentro. Es lo que se busca, pero que todavía no se ha encontrado. Los cambios y las numerosas variantes que introduce Alfaro en esa posición dan fe de ello. Es una de las que más cojea, máxime si se tiene en cuenta que para el entrenador aragonés está claro quiénes son los primeros laterales en cuanto a jerarquía; ya se va decantando por un centro de la defensa más específico; los pivotes son habituales, así como los jugadores más adelantados que se desenvuelven por los costados y la referencia arriba con Cervero o Pito Camacho.

La función de media punta (Alfaro no acostumbra a jugar con dos delanteros, salvo que el equipo lo necesite en los segundos tiempos en función del resultado), sin embargo, está, a día de hoy, sin inquilino. Es un puesto con el que nadie se ha hecho. En ocasiones ha jugado ahí Borja y ha transmitido óptimas sensaciones, pero donde más veces se ha situado hasta la fecha ha sido en el flanco derecho.

También por necesidades del guión, a causa de las reiteradas lesiones que ha sufrido Igor Martínez o de la escasa aportación en esa banda de otros efectivos que han desaparecido hasta de las convocatorias.

Empezó, no obstante, por detrás del punta Antonio Romero. Fue en los primeros encuentros, cuando la pareja de pivotes era la formada por Rúper y Albistegi (ahora en el Lleida). Después, el sevillano, cuando el jugador que dejó el club en el mercado de invierno desapareció de las alineaciones, retrasó más su posición para ser el que sacara el balón jugado desde atrás. Así ha sido durante muchos duelos.

Esta medida originó que Eloy Gila asumiese el rol de media punta, de enganche con el delantero. Es lo que ocurrió desde la sexta jornada, cuando el Mirandés recibió al Bilbao Athletic (1-1). Repitió frente al Vitoria y el Barakaldo. Fueron tres partidos consecutivos.

Peláez cogió el relevo en Amorebieta. Gila solo estuvo una semana ausente del once inicial porque jugó contra el Burgos y el Caudal. Dos encuentros consecutivos y al siguiente, Alfaro apostó de nuevo por el de Santiago de Compostela. Que solo duró un partido porque en Tajonar fue el turno para Borja Sánchez, que dejó la banda para ubicarse por dentro. También se colocó en esa demarcación una semana después frente al Tudelano en Anduva.

Cuatro choques después volvió Eloy a ese puesto, ante la UDLogroñés. Lo ocupó, asimismo, el fin de semana siguiente frente a la Real B, pero en el descanso dejó el sitio a Pito Camacho para jugar con dos puntas natos la segunda parte del envite ante el filial donostiarra. Intervino desde el pitido inicial contra el Real Unión y desapareció en casa ante el Arenas porque ese día el entrenador se decantó por poner desde el comienzo a Pito y Cervero, los dos ‘nueves’ del plantel. No le debió gustar demasiado porque solo lo ha vuelto a poner en práctica como solución de emergencia.

Eloy fue el que acabó la primera vuelta en Gernika, pero luego no jugó ni ante el Leioa (primera y única vez que ha sido titular Andrés) ni en El Molinón. Sí que entró ante el Racing, pero acto seguido permaneció cinco jornadas sin estar presente en la alineación. Hasta este pasado domingo, cuando el mister optó por jugar con un solo pivote defensivo (Undabarrena) mientras que Gila y Llorente se ubicaron por delante, con más libertad para crear juego. Otra alternativa más.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos