Anduva se pone en marcha

El sector de animación pasará de la grada de General al Fondo Sur./Avelino Gómez
El sector de animación pasará de la grada de General al Fondo Sur. / Avelino Gómez

El remozado Mirandés se estrena como local en Segunda B, una categoría que el campo rojillo no acoge desde hace más de cinco años

ÁNGEL GARRAZA

La nueva etapa tanto del club como de su primer equipo vivió su primer capítulo la semana anterior en Leioa y esta tarde (18.30 horas) protagonizará el segundo contra el filial del Sporting, con la novedad de que Anduva acogerá un duelo de Segunda División B cinco años y tres meses después.

Desde aquel día 20 de mayo de 2012, cuando en el choque de ida de la eliminatoria de campeones se deshizo del Atlético Baleares por un esperanzador entonces 1-0, que siete días después haría bueno ganando 1-2 en Palma, Miranda no había vuelto a vivir un choque de la categoría de bronce. Sesenta y tres meses después, comienza una nueva era y el camino hacia el objetivo, un ascenso que más que nunca pasa por hacerse fuerte en territorio propio. Hoy es el primer día que los de Alfaro deben convertir esta declaración de intenciones en hechos.

«Nuestra gente es súper activa, se engancha al partido y con el equipo desde el primer instante; lo que vamos a intentar es eso, que estén con nosotros porque nos necesitamos todos; hay que hacer un Anduva fuerte y que los rivales aquí sufran, ‘futbolísticamente’, porque es nuestra obligación». Es lo que se ha repetido esta semana tanto desde el banquillo mirandesista como desde el propio seno de la plantilla para esta temporada.

La comunión entre hinchada y equipo, que se «palpe» desde el primer instante. Ese es el primer reto y el deseo que se ha trasladado desde el vestuario para el que es necesario que ambas partes pongan lo suyo. Es una de las señas de identidad del Mirandés, que ha exportado con creces a otros territorios y que el ejercicio pasado, por circunstancias ya suficientemente conocida, decayó.

Esta vez, a diferencia de lo que ocurría en campañas anteriores en la LFP, las apuestas van a estar del lado del Mirandés, no solo esta tarde sino en la mayoría de los encuentros que va a disputar en el Grupo II. Parte como favorito, pero como destacó el día anterior Pablo Alfaro, «eso hay que demostrarlo, desde el restpo a todos, en el campo, no basta con decirlo en la sala de prensa».

El primer visitante es el segundo conjunto del Sporting, que hace tan solo unos meses jugaba en Tercera. Dos categorías separaban a ambos contendientes en el mes de mayo. Hoy se ven la caras en la misma, de tú a tú y aunque los ‘yogurines’ vienen con la vitola de ser un equipo muy joven –el más pipiolo de todo el Grupo II– y de disponer en sus filas de mucha calidad y velocidad, el Mirandés deberá demostrar su condición de aspirante al ascenso desde el primer instante.

Los rojillos se han medido en los últimos años al primer conjunto gijonés, pero ante su filial no se han sucedido en exceso los enfrentamientos; el último que consta data de 2011, cuando el equipo entonces entrenado por Pouso venció 1-6 en Mareo; no obstante, ese mismo curso, en el choque que se diputó en Anduva, los canteranos rojiblancos se lo pusieron difícil a los de casa porque en Miranda no hubo goles en ese emparejamiento (19/9/2010) para ninguno de los dos.

Ahora, casi siete años después, se vuelven a medir dos equipos con metas diametralmente distintas; la de los de Mareo es lograr la permanencia sin apuros y, sobre todo, surtir de efectivos al primer equipo, mientras que los locales están dando los primeros pasos para intentar conseguir un ascenso que solo se rubricará en el mes de junio.

Además, presentan otra diferencia; mientras el Mirandés es una escuadra completamente nueva, los de Gijón solo han tenido un fichaje. Pero a pesar de todo esto, ambos son de Segunda B.

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